“La clase media no tiene acceso a las ayudas sociales. Los ricos cada vez son más ricos y los pobres más pobres.

“Estamos gobernados por psicópatas, no sienten el dolor que causan”
Endika Zulueta, en el exterior del Palacio Miramar, en San Sebastián.

Endika Zulueta, en el exterior del Palacio Miramar, en San Sebastián.

* El abogado Endika Zulueta asegura que el Gobierno “teme a los movimientos sociales como agentes políticos con los que tratar de tú a tú y por eso los criminaliza con la excusa de la violencia”.
* “La cárcel es el máximo símbolo del desamparo, llena de personas pobres y solas”, denuncia.
* “Se está legitimando la represión policial como una herramienta para resolver los problemas”, sostiene Zulueta

Endika Zulueta (San Sebastián, 1964) es un letrado donostiarra que desde hace más de 20 años trabaja en Madrid vinculado a movimientos alternativos y antiglobalización en la defensa de los derechos fundamentales. Miembro de la Asociación Libre de Abogados, pertenece, desde su inicio, a la Comisión Legal del 15 M en Madrid. Recientemente ha intervenido en los cursos de verano de la Universidad del País Vasco (UPV), donde ha alertado de la progresiva “criminalización de la pobreza” por parte del Gobierno. “Estamos gobernados por psicópatas, no sienten el dolor que causan”, se lamenta y tacha al Código Penal como “el código represivo por excelencia”, encaminado a “enjuiciar a la población más pobre y más disidente con la actual situación socioeconómica.

El progresivo endurecimiento del Código Penal augura malos tiempos para la movilización ciudadana.

Se está aplicando el derecho penal de autor. Aquí no se está criminalizando los hechos, sino las personas. No es tan importante lo que uno hace, sino lo que uno es. Si es pobre, inmigrante, vive en determinados lugares y viste con una ropa característica es objeto de sospecha e interviene el estado con su mecanismo policial-judicial. Es decir, hay una presunción de culpa. Además, se ha creado una legislación para criminalizar los comportamientos de personas con escasos recursos económicos. Lo que hacen las personas de las élites favorecidas nunca es delito, pueden desalojar a la gente de sus casas, pueden estafar….la posibilidad de que cometan un delito es difícil porque no está tipificado como tal. El Código Penal es el código represivo por excelencia. La clase política que defiende los intereses de las clases más privilegiadas es la que establece qué es y qué no es delito. Por eso, se enjuicia a la población más pobre y más disidente con la actual situación socioeconómica. El Gobierno teme a los movimientos sociales como agentes políticos con los que tratar de tú a tú y por eso los criminaliza con la excusa de la violencia.

Las reformas del Código Penal persiguen la disidencia política, por más pacífica que esta sea, a través de la superprotección de la autoridad. Se considera delito el atentado a la autoridad, la resistencia a la autoridad, la desobediencia a la autoridad, la desconsideración debida a la autoridad…

La cárcel está llena de pobres.

Sí, pero pobres de solemnidad. La cárcel es el máximo símbolo del desamparo, llena de personas pobres y solas. Una gran parte de los reclusos está enferma por la adicción a las drogas. ¿Delincuentes? Se trata de personas que cometen delitos con el fin de poder conseguir la sustancia que les ayuda a sobrevivir en un mundo que les quita la esperanza.

Es decir, que se criminaliza la pobreza.

El nuevo proyecto de ley prevé la penalización de conductas que deberían estar amparadas por los derechos fundamentales de manifestación, de reunión y de libertad de expresión. Todo ello forma parte del ‘golpe de Estado’ al llamado Estado de bienestar protagonizado por los mercados. Ya no hace falta que salgan los tanques a la calle para encontrarnos con una policía altamente militarizada, regida por valores típicos militares y en una situación en la que se criminaliza la legítima protesta política. Se está legitimando la represión policial como una herramienta para resolver los problemas.

Pero una parte de la sociedad ha aceptado esa situación.

El juego de los votos lo que ha conseguido es que bajo una apariencia formalmente democrática, bajo una teoría de que existen los tres poderes (ejecutivo, legislativo, judicial) que se contraponen unos a otros y un parlamento elegido por los ciudadanos, todo lo que emane de ahí tiene que ser democrático. Y esta premisa resulta ser falsa. La política económica no la hacen las personas a las que votamos, sino que viene de arriba. La conocida como troika que es la impone las condiciones: despedir y reprimir. Los políticos españoles son meros gestores, ya no tienen el poder. Gestionan las decisiones de unos entes que no se presentan a las elecciones. Estamos gobernados por psicópatas, no sienten el dolor que causan.

Algunos derechos sociales, como el acceso a la vivienda, se han vuelto inaccesibles.

Se ha quebrado el estado de bienestar porque unos señores han decidido que en este juego del monopoly que ellos han diseñado lo que tenían era poco y lo poco que creíamos que era de todos, como la educación, la sanidad, la vivienda y el trabajo, ya no lo es. Ya no son derechos sociales, son objeto de enriquecimiento de una minoría, como en el caso de la vivienda. Es inaccesible para amplias capas de la población, se privatiza lo social y derechos fundamentales. Por ejemplo, se habla de privatizar el acceso al turno de oficio; con la Ley de Tasas es más difícil que los ciudadanos hagan reclamaciones judiciales y así sucesivamente.

Podemos es la plasmación del 15-M en política. ¿Se puede encauzar en una democracia tan institucional como la de España sin que pierda su esencia?

Podemos tien un reto por delante muy importante. Es como si pretendes meter en un túnel de diez centímetros un coche, con una capcidad de gestionar por parte de las instituciones tan limitada. Lo cierto es que Podemos puede tener la habilidad de crear conciencia para que las cosas vayan cambiando. Estamos mal acostumbrados a recibir respuestas inmediatas y de lo que se trata es ir creando conciencia.

¿Cómo se convence al votante medio de que más vale lo bueno desconocido que lo malo que ya se conoce?

Lo malo conocido no es permanente. Tal y como estamos ahora mismo no podemos seguir mucho más tiempo. El barco se hundee. Si el sistema socioeconómico no cambia, la siguiente generación ni lo va a ver. El acaparamiento de recursos económicos, la hiperproducción…..o cambiamos la forma de hacer cosas o no habrá cosas. No vale el dicho de más vale lo malo conocido. Solo se vive una vez y merece la pena dedicarla a luchar por un modelo más justo e igualitario, que no haya gente desamparada.

La clase media no tiene acceso a las ayudas sociales.

Los ricos cada vez son más ricos y los pobres más pobres. En España sucede a pasos agigantados. La gente más depauperada tiene acceso a unos recursos sociales y los más ricos siguen aumentando su patrimonio. En el medio, los que no pueden invertir, pero no están en la indigencia. Esto lo que hace es atemorizar a la población y meterle el miendo: a no tener trabajo, a perderlo….Lo único bueno es que se crean lazos de solidaridad que hasta hace muy poco eran impensables. Esas clases medias tienen la conciencia de que la cuestión debe cambiar. In El Diario, Espanha

Estragos produzidos na Petrobras pelo governo Fernando Henrique visando desnacionalizá-la. Conheça outros crimes de traição à Pátria

por Fernando Siqueira, presidente da Associação dos Engenheiros da Petrobras

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Herança maldita do governo de FHC

Herança maldita do governo de FHC

1993

Como ministro da Fazenda, Fernando Henrique Cardoso fez um corte de 52% no orçamento da Petrobras, previsto para o ano de 1994, sem nenhuma fundamentação ou justificativa técnica.
Ele teria inviabilizado a empresa se não tivesse estourado o escândalo do Orçamento, fazendo com que se esquecessem da Petrobras.

Todavia, isso causou um atraso de cerca de 6 meses na programação da empresa, que teve de mobilizar as suas melhores equipes para rever e repriorizar os projetos integrantes daquele orçamento.
1994

Ainda como ministro da Fazenda, com a ajuda do diretor do Departamento Nacional dos Combustíveis, Fernando Henrique manipulou a estrutura de preços dos derivados do petróleo, de forma que, nos seis últimos meses que antecederam o Plano Real, a Petrobras teve aumentos mensais, na sua parcela dos combustíveis, em valores 8% abaixo da inflação. Por outro lado, o cartel internacional das distribuidoras de derivados teve, nas suas parcelas, aumentos de 32% acima da inflação.
Isto significou uma transferência anual, permanente, de cerca de US$3 bilhões do faturamento da Petrobras para o cartel dessas distribuidoras.
A forma de fazer isso foi por meio dos dois aumentos mensais, que eram concedidos aos derivados, pelo fato da Petrobras comprar o petróleo em dólares, no exterior, e vender no mercado, em moeda nacional. Havia uma inflação alta e uma desvalorização diária da nossa moeda. Os dois aumentos repunham parte das perdas que a Petrobras sofria devido a essa desvalorização.
Mais incrível: a Petrobras vendia os derivados para o cartel e este, além de pagá-la só 30 a 50 dias depois, ainda aplicava esses valores, e o valor dos tributos retidos para posterior repasse ao Tesouro, no mercado financeiro, obtendo daí vultosos ganhos financeiros, em face da inflação galopante então presente.

Quando o Plano Real começou a ser implantado, com o objetivo de acabar com a inflação, o cartel reivindicou uma parcela maior nos aumentos, porque iria perder aquele duplo e absurdo lucro.
1995

Em fevereiro, já como presidente, FHC proibiu a ida de funcionários de estatais ao Congresso para prestar informações aos parlamentares e ajudá-los a exercer seus mandatos com respaldo em informações corretas.
Assim, os parlamentares ficaram reféns das manipulações da imprensa comprometida. As informações dadas aos parlamentares no governo de Itamar Franco, como dito acima, haviam impedido a revisão da Constituição Federal com um claro viés neoliberal.
Fernando Henrique emitiu um decreto, nº 1.403/95, que instituía um órgão de inteligência, o Sial, Serviço de Informação e Apoio Legislativo, com o objetivo de espionar os funcionários de estatais que fossem a Brasília falar com parlamentares. Se descobertos, seriam demitidos.
Assim, tendo tempo de trabalho para me aposentar, solicitei a aposentadoria e fui para Brasília por conta da Associação. Tendo recursos bem menores que a Petrobras (que, no governo Itamar Franco, enviava 15 empregados semanalmente ao Congresso), eu só podia levar mais um aposentado para ajudar no contato com os parlamentares. Um dos nossos dirigentes, Argemiro Pertence, mudou-se para Brasília, às suas expensas, para ajudar nesse trabalho.
Também em 1995, FHC deflagrou o contrato e a construção do Gasoduto Bolívia-Brasil, que foi o pior contrato que a Petrobras assinou em sua história.

FHC, como ministro da Fazenda do governo Itamar Franco, funcionou como lobista em favor do gasoduto. Como presidente, suspendeu 15 projetos de hidrelétricas em diversas fases, para tornar o gasoduto irreversível. Este fato, mais tarde, acarretaria o “apagão” no setor elétrico brasileiro.
As empresas estrangeiras, comandadas pela Enron e Repsol, donas das reservas de gás na Bolívia, só tinham como mercado o Brasil. Mas a construção do gasoduto era economicamente inviável. A taxa de retorno era de 10% ao ano, enquanto o custo financeiro era de 12% ao ano. Por isso, pressionaram o governo a determinar que a Petrobras assumisse a construção. A empresa foi obrigada a destinar recursos da Bacia de Campos, onde a taxa de retorno era de 80%, para investir nesse empreendimento.
O contrato foi ruim para o Brasil pelas seguintes razões: mudança da matriz energética para pior, mais suja; ficar dependente de insumo externo dominado por corporações internacionais, com o preço atrelado ao do petróleo e valorada em moeda forte.
Foi ruim para a Bolívia, que só recebia 18% pela entrega de uma de suas últimas riquezas, a mais significativa. Evo Morales elevou essa participação para 80% (a média mundial de participação dos países exportadores é de 84%) e todas as empresas aceitaram de bom grado.
E foi péssimo para a Petrobras que, além de tudo, foi obrigada a assinar uma cláusula de “Take or Pay”, ou seja, comprando ou não a quantidade contratada, ela pagaria por ela. Assim, por mais de dez anos, pagou por cerca de 10 milhões de metros cúbicos, sem conseguir vender o gás no mercado nacional.
Ainda em 1995, o governo, faltando com o compromisso assinado com a categoria, levou os petroleiros à greve, com o firme propósito de fragilizar o sindicalismo brasileiro e a sua resistência às privatizações que pretendia fazer.

Havia sido assinado um acordo de aumento de salário de 13%, que foi cancelado sob a alegação de que o presidente da Petrobras não o havia assinado. Mas o acordo foi assinado pelo então ministro das Minas e Energia, Delcídio Amaral, pelo representante do presidente da Petrobras e pelo ministro da Fazenda, Ciro Gomes.
Além disso, o acordo foi assinado a partir de uma proposta apresentada pelo presidente da Petrobras.

Enfim, foi deflagrada a greve, após muita provocação, inclusive do ministro do TST, Almir Pazzianoto, que disse que os petroleiros estavam sendo feitos de palhaços.

FHC reprimiu a greve fortemente, com tropas do exército nas refinarias, para acirrar os ânimos. Mas deixou as distribuidoras multinacionais de gás e combustíveis sonegarem os produtos, pondo a culpa da escassez nos petroleiros. No fim, elas levaram 28% de aumento, enquanto os petroleiros perderam até o aumento de 13%, já pactuado e assinado.
Durante a greve, uma viatura da Rede Globo de Televisão foi apreendida nas proximidades de uma refinaria, com explosivos, provavelmente pretendendo uma ação de sabotagem que objetivava incriminar os petroleiros.

No balanço final da greve, que durou mais de 30 dias, o TST estabeleceu uma multa pesada que inviabilizou a luta dos sindicatos.

Por ser o segundo maior e mais forte sindicato de trabalhadores brasileiros, esse desfecho arrasador inibiu todos os demais sindicatos do país a lutar por seus direitos. E muito menos por qualquer causa em defesa da Soberania Nacional.

Era a estratégia de Fernando Henrique para obter caminho livre e sangrar gravemente o patrimônio brasileiro.
1995

O mesmo Fernando Henrique comandou o processo de mudança constitucional para efetivar cinco alterações profundas na Constituição Federal de 1988, na sua Ordem Econômica, incluindo a quebra do monopólio estatal do petróleo, por meio de pressões, liberação de emendas, barganhas e chantagens com os parlamentares.
Manteve o presidente da Petrobras, Joel Rennó, que, no governo Itamar Franco, chegou a fazer carta ao Congresso Nacional defendendo a manutenção do monopólio estatal do petróleo, mas que, no governo FHC, passou a defensor empedernido da sua quebra.
As cinco mudanças constitucionais promovidas por FHC:
1. Mudou o conceito de empresa nacional.

A Constituição de 1988 havia estabelecido uma distinção entre empresa brasileira de capital nacional e empresa brasileira de capital estrangeiro.

As empresas de capital estrangeiro só poderiam explorar o subsolo brasileiro (minérios) com até 49% das ações das companhias mineradoras.

A mudança enquadrou todas as empresas como brasileiras. A partir dessa mudança, as estrangeiras passaram a poder possuir 100% das ações. Ou seja, foi escancarado o subsolo brasileiro para as multinacionais, muito mais poderosas financeiramente do que as empresas nacionais.
A Companhia Brasileira de Recursos Minerais havia estimado o patrimônio de minérios estratégicos brasileiros em US$13 trilhões.

Apenas a companhia Vale do Rio Doce detinha direitos minerários de US$3 trilhões.

FHC vendeu essa companhia por um valor inferior a um milésimo do valor real estimado.
2. Quebrou o monopólio da navegação de cabotagem,

permitindo que navios estrangeiros navegassem pelos rios brasileiros, transportando os minérios sem qualquer controle.
3. Quebrou o monopólio das telecomunicações,

para privatizar a Telebrás por um preço abaixo da metade do que havia gasto na sua melhoria nos últimos três anos, ao prepará-la para ser desnacionalizada.

Recebeu pagamento em títulos podres e privatizou um sistema estratégico de transmissão de informações. Desmontou o Centro de Pesquisas da empresa e abortou vários projetos estratégicos em andamento, como capacitor ótico, fibra ótica e tevê digital.
4. Quebrou o monopólio do gás canalizado e entregou a distribuição a empresas estrangeiras.

Um exemplo é a estratégica Companhia de Gás de São Paulo, a Comgás, que foi vendida a preço vil para a British Gas e para a Shell.

Não deixou a Petrobras participar do leilão por meio da sua empresa distribuidora. Mais tarde, abriu parte do gasoduto Bolívia-Brasil para essa empresa e para a Enron, com ambas pagando menos da metade da tarifa paga pela Petrobras, uma tarifa baseada na construção do Gasoduto, enquanto que as outras pagam uma tarifa baseada na taxa de ampliação.
5. Quebrou o monopólio estatal do petróleo,

por meio de uma emenda à Constituição de 1988, retirando o parágrafo primeiro, elaborado pelo diretor da Aepet, Guaracy Correa Porto, que estudava Direito e contou com a ajuda de seus professores na elaboração.

O parágrafo extinto era uma salvaguarda que impedia que o governo cedesse o petróleo como garantia da dívida externa do Brasil.

FHC substituiu esse parágrafo por outro, permitindo que as atividades de exploração, produção, transporte, refino e importação fossem feitas por empresas estatais ou privadas. Ou seja, o monopólio poderia ser executado por várias empresas, mormente pelo cartel internacional.
1996

Fernando Henrique enviou o projeto de lei que, sob as mesmas manobras citadas, se transformou na Lei 9.478/97.
Esta Lei contém artigos conflitantes entre si e com a Constituição Brasileira.

Os artigos 3º, 4º e 21º, seguindo a Constituição, estabelecem que as jazidas de petróleo e o produto da sua lavra, em todo o território nacional (parte terrestre e marítima, incluído o mar territorial de 200 milhas e a zona economicamente exclusiva) pertencem à União Federal.

Ocorre que, pelo seu artigo 26º — fruto da atuação do lobby, sobre uma brecha deixada pelo projeto de lei de FHC — efetivou a quebra do monopólio, ferindo os artigos acima citados, além do artigo 177 da Constituição Federal que, embora alterada, manteve o monopólio da União sobre o petróleo.

Esse artigo 26º confere a propriedade do petróleo a quem o produzir: “O petróleo agora é vosso.”

petrobras paulo francis FHC
1997

Fernando Henrique criou a Agência Nacional do Petróleo e nomeou o genro, David Zylberstajn, que havia se notabilizado como Secretário de Minas e Energia do Estado de São Paulo, desnacionalizando várias empresas de energia por preços irrisórios, inclusive a Eletropaulo, vendida para a empresa americana AES que, para essa compra, lançou mão de um empréstimo do Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) e não pagou.
Cabe salientar que, dos recursos do BNDES, 50% são originários do FAT — Fundo de Amparo ao Trabalhador — e foram emprestados a empresas estrangeiras para comprar empresas nacionais, que demitiram, em média, 30% dos trabalhadores. Ou seja, o FAT foi usado para desempregar os trabalhadores.
Zylberstajn, no ato de sua posse, com o auditório cheio de empresas estrangeiras ou de seus representantes, bradou: “O petróleo agora é vosso”.
Empossado, iniciou os leilões de áreas, já com alguma pesquisa feita pela Petrobras, com tal avidez entreguista que os blocos licitados tinham áreas 220 vezes maiores do que a dos blocos licitados no Golfo do México.
Zylberstajn, inicialmente, mandou que a Petrobras escolhesse 10% das áreas sedimentares, de possível ocorrência de hidrocarbonetos, nas 29 províncias onde ela já havia pesquisado, para continuar explorando por mais três anos, quando, se não achasse petróleo, teria que devolvê-las à ANP. Depois de 6 meses de exaustivos estudos, a Petrobras escolheu as áreas que queria.
Surpreendentemente, Zylberstajn, aproveitando que a atenção do país estava voltada para a Copa do Mundo de futebol, em realização na França, retomou 30% dessas áreas que a Petrobras havia escolhido, sob rigorosos critérios técnicos, pelos seus especialistas.

Assim, a Petrobras passou a ter direito de explorar apenas 7% do total das rochas sedimentares brasileiras.

Esse prazo de três anos se mostrou inviável e foi estendido para cinco anos. Nós publicamos informativos mostrando que as multinacionais tinham oito anos de prazo contra os três da Petrobras.
1998

A Petrobras é impedida pelo governo FHC de obter empréstimos no exterior para tocar seus projetos — a juros de 6% a.a. —, e de emitir debêntures que visavam à obtenção de recursos para os seus investimentos.
FHC cria o Repetro, por meio do Decreto 3.161/98, que libera as empresas estrangeiras do pagamento de impostos pelos seus produtos importados, mas sem, contudo, dar a contrapartida às empresas nacionais.

Isto, somado à abertura do mercado nacional iniciada por Fernando Collor, liquidou as 5 mil empresas fornecedoras de equipamentos para a Petrobras, gerando brutais desemprego e perda de tecnologias para o País.

Essas empresas haviam sido criadas por meio do repasse de tecnologia que a Petrobras gerava ou absorvia. A presença do fornecedor nacional facilitava em muito a operação da empresa.
Espionagem estrangeira. Ainda em 1998, seis empresas multinacionais (duas delas comandaram a privatização da YPF Argentina — Merryl Linch e Gaffney Cline) passaram a ocupar o 12º andar do prédio da Petrobras (Edise) para examinar minuciosamente todos os dados da Companhia, sob o argumento de que se tratava de uma avaliação dos dados técnicos e econômicos necessários à venda de ações da Empresa, em poder do governo.
Durante dois anos, essas empresas receberam todas as informações que quiseram dos gerentes da Petrobras, inclusive as mais confidenciais e estratégicas, de todas as áreas.

Reviraram as entranhas da Companhia, de uma forma jamais realizada em qualquer empresa que aliene suas ações.
1999

Muda-se o estatuto da Petrobras com três finalidades:
1 – permitir que estrangeiros possam ser presidentes da empresa (Philippe Reichstul);
2 – permitir a venda de ações para estrangeiros;
3 – retirar os diretores da empresa do Conselho de Administração, colocando em seu lugar representantes do Sistema Financeiro Internacional, como Jorge Gerdau Johannpeter (comandante do lobby para a quebra do monopólio), Roberto Heiss, Paulo Haddad e outros;

Reichstul inicia o mandato cancelando atabalhoadamente (propositalmente?) o contrato da empresa Marítima — fornecimento de seis plataformas para perfuração exploratória — um mês antes dela incorrer numa grave inadimplência.

O cancelamento salvou a Marítima de pesadas multas e ainda deu a ela argumentos para processar a Petrobras, pedindo R$2 bilhões de indenização pelo incrível cancelamento. Ganhou em primeira instância.
Reichstul viaja aos EUA com o ex-jogador Pelé e, juntos, fazem propaganda do lançamento e venda de ações da Petrobras em Wall Street.

O governo vende, então, 20% do capital total da Petrobras, que estavam em seu poder. Posteriormente, mais 16% foram vendidos pelo irrisório valor total de US$5 bilhões.
Como a “Ação Direta de Inconstitucionalidade” da Aepet contra o artigo 26, já mencionado, assinada pelo governador Roberto Requião (Paraná), foi derrubada, e a Petrobras é dona das reservas, em detrimento da União, esses acionistas incorporaram ao seu patrimônio um acervo de 10 bilhões de barris — 36% de 30 bilhões de barris nas mãos da Petrobras (incluindo 16 bilhões do pré-sal, já cubados) — os quais, pela Constituição pertencem à União.
Como, agora, estamos no limiar do pico de produção mundial, o barril de petróleo, em queda temporária, vai ultrapassar os US$100, esse patrimônio transferido, gratuitamente, valerá mais de US$1 trilhão.

Considerando que já existiam no mercado cerca de 20% das ações em mãos de testas de ferro, o governo, hoje, detém 54% das ações com direito a voto, mas apenas 40% do capital total da Petrobras (antes das mudanças, o governo detinha 87% do capital total da Companhia.
O poder dos novos e felizardos acionistas de Wall Street os levam a exigir da Petrobras a quitação dos débitos que a Companhia tem com o Fundo de Pensão (Petros), de preferência pelo menor preço possível. Reichstul usa R$8 bilhões em títulos de longuíssimo prazo do governo (NTN tipo B, recebidos na privatização das subsidiárias da Companhia — prazos de 23 e 32 anos) e quita a dívida, financeiramente, mas não atuarialmente, pelo valor de face dos títulos. A Petrobras contabiliza a saída dos títulos por R$1,8 bilhão e o Fundo de Pensão os recebe por R$8 bilhões.
Reichstul dobra o salário dos gerentes da Petrobras, amplia o número deles, e lhes dá poderes ilimitados para contratar empresas e pessoas. Ganha com isso o apoio para fazer todas as falcatruas que planejava. Desmonta a competente equipe de planejamento da Petrobras e contrata, sem concorrência, a Arthur De Little, empresa americana, presidida pelo seu amigo Paulo Absten, para comandar o planejamento estratégico da Companhia.
Isto resulta numa série de desastres consecutivos. Entre eles, a compra de ativos obsoletos na Argentina, na Bolívia e em outros países.

Os gerentes — cooptados — se fartam de contratar empresas e pessoas, sem controle.

A terceirização atinge o estrondoso absurdo de 120 mil contratados, com nepotismo e corrupção, enquanto os empregados efetivos caem de 60 mil para cerca de 30 mil, seguindo a estratégia aplicada na Argentina, de enxugar para desnacionalizar.

Abre-se acesso às entranhas da empresa para pessoas alocadas por empreiteiras e concorrentes estrangeiras.
Reichstul tenta mudar o nome da empresa para Petrobrax, para facilitar a pronúncia dos futuros compradores estrangeiros. Causa uma reação de indignação nacional e recua.

Mas segue a sua meta desnacionalizante e divide a empresa em 40 unidades de negócio, seguindo a proposta do Credit Suisse First Boston, apresentada ao Governo Collor, para a desnacionalização da Companhia.

Pulveriza as equipes técnicas, desmantelando a tecnologia da empresa e preparando para, por meio do artigo 64 da Lei 9.478/97, transformar cada unidade de negócio em subsidiária e privatizá-las, como iniciou fazendo com a Refinaria do Rio Grande do Sul, a Refap.
Essa privatização foi feita pela troca de ativos com a Repsol Argentina (pertencente ao Banco Santander, braço do Royal Scotland Bank Co.), onde a Petrobras deu ativos no valor de US$500 milhões — que avaliamos em US$2 bilhões — e recebeu ativos no valor de US$500 milhões, os quais, dois dias depois, com a crise da Argentina, passaram a valer US$170 milhões.
A avaliação dos ativos foi feita pelo Banco Morgan Stanley, do qual Francisco Gros era diretor, acumulando, desde o início da gestão Reichstul, o cargo de membro do Conselho de Administração da Petrobras.

Gros, segundo sua biografia publicada pela Fundação Getulio Vargas, veio para o Brasil, como diretor do Morgan Stanley, para assessorar as multinacionais no processo de privatização.

Por meio de sindicalistas do Rio Grande do Sul, entramos com uma ação judicial na qual ganhamos a liminar, cassada, mas que interrompeu esse processo de desnacionalização.
A gestão Reichstul levou a empresa a um nível de acidentes sem precedentes na sua história: 62 acidentes graves — em dois anos — contra a série histórica de 17 acidentes em 23 anos (1975 a 1998), segundo relatório publicado pelo Conselho Regional de Engenharia do Estado do Paraná.
Nós pedimos investigação de sabotagem aos vários órgãos de segurança: Polícia Federal, Marinha, Procuradoria Federal. Não investigaram, mas os acidentes cessaram.
2001

Reichstul, desgastado, dá lugar a Francisco Gros, que, ao assumir a presidência da Petrobras, num discurso em Houston, EUA, declara que, na sua gestão,

“a Petrobras passará de estatal para empresa privada, totalmente desnacionalizada”.
Gros compra 51% da Pecom Argentina, por US$1,1 bilhão, embora a dita empresa tenha declarado, publicamente, um déficit de US$1,5 bilhão.

Cria um sistema para mascarar acidentes, nos quais os acidentados não os possam reportar.

Tenta implantar um plano de Benefício Definido no fundo de pensão — Petros.
Faz, ainda, um contrato de construção de duas plataformas com a Halliburton, com uma negociação obscura, sem concorrentes, que resulta, além de um emprego maciço de mão de obra estrangeira, em dois atrasos superiores a um ano e meio.

Esses atrasos fizeram com que, pela primeira vez na história da empresa, houvesse uma queda de produção, fato ocorrido em novembro de 2004.

Apesar desses atrasos, a Halliburton não pagou multa e ainda ganhou cerca de US$500 milhões adicionais da Petrobras, em tribunal americano.
Com a eleição de Lula para a Presidência da República, antes da sua posse, houve uma renegociação em massa dos contratos de serviço em andamento, com novos prazos, superiores a quatro anos, de forma a criar uma blindagem ao novo governo, impedindo as reanálises, renegociações ou revogações dos contratos feitos sem concorrência, incluindo empresas ligadas aos amigos de alguns gerentes do governo FHC.  In Portal do Mundo do Trabalho, em 26/5/2009

(*) Fernando Siqueira, presidente da Associação dos Engenheiros da Petrobras em 26/5/2009.

Lava Jato PSDB propina Petrobras

Lei de FHC entregou o petróleo e a Petrobras

leilão

Em entrevista na Jovem Pan, dia 18 último, o ex-presidente Fernando Henrique disse que não sabia se houve corrupção durante o período em que era presidente

“Eu não posso dizer que não houve corrupção no meu governo. O que eu posso dizer é que, se houve, eu não sei onde”, afirmou, quando perguntado sobre as iniciativas anti-corrupção da atual gestão federal.

Fernando Henrique está ficando gagá, com perda de memória. “Basta perguntar ao primeiro filho, ao ex-genro, as netinhas herdeiras da massa falida do banco de Magalhães Pinto.

A corrupção do governo de FHC começa em casa. Só no proer dos bancos ninguém sabe quantos bilhões foram torrados… Escrevi bi…lhões.

O corrupção na Petrobras tem como origem a lei 9478/97, idealizada pelo ex-presidente Fernando Henrique Cardoso e por seu ex-genro David Zylberstajn, que presidiu a Agência Nacional do Petróleo.

Conhecida como “Lei do Petróleo”, a 9478/97 abriu o mercado brasileiro a firmas internacionais, e permitiu que a Petrobras adotasse regras flexíveis para contratar bens e serviços.

A partir daquele ano, a empresa foi dispensada da Lei de Licitações, a duríssima 8.666, e ganhou podres poderes para contratar de forma simplificada – em muitos casos, até por meio de carta-convite.

As facilidades da Lei 9478/97 de Fernando Henrique criaram os ladrões. No Congresso Nacional, o secretário de Fiscalização de Obras para a Área de Energia do Tribunal de Contas da União (TCU), Rafael Jardim Cavalcante, afirmou que a estatal petrolífera realizou a maior parte das contratações diretas de bens entre os anos de 2011 e 2014 sem licitação.

“Não temos ainda números definitivos, mas nos últimos quatro anos eventualmente em bens a Petrobrás talvez tenha contratado entre R$ 60 e R$ 70 bilhões. Levantamentos preliminares, e peço a paciência e a compreensão sobre a higidez desse número, apontam que de 60% a mais de 70%, dessas contratações de bens são feitas sem licitação. Para avaliar, antes do certo e errado, qual é o risco em termos de boa governança corporativo dessa prática e dessa previsão legal?”, questionou.

Quando a lei foi adotada, no governo FHC, dizia-se que a estatal precisava de maior flexibilidade para concorrer com firmas internacionais. O presidente escolhido para comandar a empresa, Henri Philippe Reichstul, orgulhava-se de dizer que geria a Petrobras como uma empresa privada e fez vários negócios que, hoje são objeto de contestação judicial – como uma polêmica troca de ativos com a espanhola Repsol, assinada no apagar das luzes do governo FHC.

No governo Lula, a Petrobras viveu seu maior ciclo de investimentos. O gerente-executivo Pedro Barusco, hoje conhecido como o corrupto de US$ 100 milhões, teve poderes para contratar nada menos que R$ 15 bilhões em sondas e plataformas que foram fretadas à Petrobras pelo grupo Schahin.

Em 2010, a facilidade com que a Petrobras contratava, sem licitações, foi questionada junto ao Supremo Tribunal Federal. Com parecer do então advogado Luis Roberto Barros, hoje ministro do STF, a Petrobras continuou livre da lei de licitações, numa decisão que teve voto favorável do ministro Dias Toffoli (leia aqui reportagem do Conjur a respeito).

FHC hoje se diz envergonhado com o que vem ocorrendo na Petrobras, mas esquece de lembrar que abriu as portas da empresa para a corrupção, e os portos do Brasil, à Dom João VI, para a chamada globalização unilateral, vendendo mais de 70 por cento das empresas estatais, e entregando, via concessões e outorgas, nossa água, nossos minérios, e nossos campos de gás e petróleo, através de leilões fajutos, que classifico como quermesses.

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“Las enfermedades olvidadas no se investigan porque no afectan a los países ricos”

Entrevista a Toni Bayón, voluntario de Médicos Sin Fronteras

 

remédio medicamento

por Enric Llopis

Las prioridades en la investigación médica, el precio final de los medicamentos, el conflicto entre salud pública y lucro privado o las consecuencias prácticas, y traducibles en vidas humanas, del sistema de patentes pueden apreciarse en las enfermedades “olvidadas” y en cuantas afectan singularmente a los países del Sur. Sobre estos dilemas, debajo de los cuales se mezclan la moral y el dinero, reflexiona Toni Bayón, médico de familia en un centro de salud de Valencia y voluntario de Médicos Sin Fronteras. Su experiencia sobre el terreno viene avalada por la coordinación de un proyecto contra la violencia de género y mejora de las estructuras de salud en El Alto boliviano (2002), y otro contra la desnutrición infantil en Níger (2007). Además, participa en el Máster de Cooperación al Desarrollo que imparten las universidades valencianas.

– En los medios de comunicación aparecen pocas referencias a las conocidas como enfermedades “olvidadas”. Algunos ejemplos son la malaria, el chagas, la enfermedad del sueño, la leishmaniasis visceral, la fibrosis linfática, el dengue o la esquistosomiasis. ¿Qué tienen en común estas patologías?

Se las conoce como enfermedades “olvidadas” porque afectan a poblaciones en situación de exclusión, en países con rentas bajas que no tiene desarrollados tratamientos adecuados, o donde las enfermedades son difíciles de diagnosticar. También pueden ser enfermedades en que, estando los tratamientos disponibles, no lo están para todas las personas que lo necesitan. Por ejemplo, el tratamiento para el VIH Sida es accesible en los países del Norte, pero en África (donde mayor impacto tiene el virus) una gran parte de la población carece de tratamiento.

– ¿Qué efectos producen las enfermedades “olvidadas” en los países que las padecen?

Por ejemplo el VIH Sida está cambiando el perfil demográfico de África, igual que la segunda guerra mundial modificó el de Europa. La razón es que ha afectado sobre todo a las personas con una vida sexual activa (principalmente adultos jóvenes), pero también niños nacidos de madres infectadas. La zona más afectada por el VIH Sida es África oriental y el tercio sur del continente (Zimbabwe, Sudáfrica, Botswana…). Un tratamiento adecuado permitiría convertir una enfermedad mortal en una de tipo crónico, es decir, mucha gente podría vivir muchos años en condiciones aceptables. Además, con el tratamiento se evitaría la infección a otras personas. Otro ejemplo de enfermedad “olvidada” es la enfermedad del sueño, transmitida por la mosca tse-tse. Produce encefalitis, lesiones cerebrales y del sistema nervioso central que dan lugar a un estado de letargia, pérdida del nivel de consciencia y muerte. La enfermedad se concentra en la zona central de África y no afecta a los países ricos. Ésta es la clave de las enfermedades “olvidadas”. El caso del Chagas sería parecido, pero afecta más a Latinoamérica, especialmente a Bolivia.

– ¿Se han desarrollado iniciativas para combatir las enfermedades “olvidadas”?

Ha habido dos tipos de iniciativas importantes. En primer lugar, para el desarrollo de nuevos medicamentos, que bien no se conocían, bien no se habían utilizado para tratar determinadas enfermedades. Por ejemplo, para combatir la enfermedad del sueño se utilizan de manera conjunta dos medicamentos: la eflornitina y el nifurtimox. El desarrollo de este grupo de medicamentos ha sido posible gracias al DNDI (Iniciativa para el desarrollo de medicamentos contra las enfermedades olvidadas). La idea no parte, evidentemente, de un laboratorio, ya que no le resultaría rentable investigar tratamientos contra la enfermedad del sueño. Ha surgido de diferentes instituciones públicas y privadas, del Norte y del Sur, que se han unido en una red de investigación y han decidido invertir recursos. Colaboran en el proyecto instituciones de países como Brasil o Kenia, el Instituto Pasteur de París o también ONG como Médicos Sin Fronteras.

– ¿Y en cuanto al Ébola?

La enfermedad transmitida por el virus del Ébola es conocida desde 1976. Desde entonces ha habido brotes en diferentes países africanos, especialmente en zonas rurales. La novedad es que ahora se ha producido por primera vez una situación de epidemia, que ha afectado a diferentes países y con un número muy importante de personas afectadas. Además, se ha dado el “salto” con algunos casos en países como Estados Unidos, España y otros que han repatriado a personas afectadas. Hasta ahora no se había investigado el Ébola porque no representaba un negocio. Actualmente, cuando afecta a países del norte, se investiga sobre la vacuna (para prevenir la enfermedad y evitar que otras personas se contagien). También porque se ha formado un importante grupo de presión en la denuncia de que no podía dejarse morir a miles de personas. Hoy, todos los centros de salud y hospitales españoles tienen protocolos de actuación respecto al Ébola.

– Uno de las grandes barreras para el acceso universal a los tratamientos (médicos) adecuados lo constituyen las patentes. ¿Cómo surge y se asienta este sistema?

Los acuerdos sobre los derechos de propiedad intelectual (ADPIC) se establecen en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en la que participan los países. Son acuerdos que establecen normas para las relaciones comerciales internacionales, siempre para los países adheridos a la OMC. En los acuerdos sobre la propiedad intelectual, en este caso en relación con las patentes, se establecen las condiciones por las que puede accederse a medicamentos que se encuentran patentados. Los productos bajo patente tienen un periodo de protección en los que sólo el propietario, o quien éste autorice, puede producir. Es un periodo de 20 años.

– Así se estipula teóricamente. ¿Pero cuál es tu opinión al respecto? ¿A qué intereses responde el régimen de patentes respecto a los medicamentos?

Aunque quienes estén representados en la OMC sean los estados, en la práctica estos representan los intereses de sus industrias. Por tanto, cuando Estados Unidos habla, lo hace en nombre de la industria farmacéutica norteamericana. Lo mismo puede decirse de otros países. A las industrias les interesa, esto es obvio, proteger sus derechos de exclusividad. En el momento que un medicamento pierde la patente, cualquier otra empresa puede utilizar los conocimientos que hay, producirlo y venderlo eventualmente a un precio mucho menor. El problema básicamente es que se han puesto por delante los beneficios y por detrás a los pacientes.

– ¿Hay ejemplos en que pueda apreciarse este conflicto de intereses?

Hay muchos. Por ejemplo, lo que ocurrió a principios del siglo XXI con los medicamentos para tratar el VIH Sida. En aquel momento todos estaban bajo patente y eran extremadamente caros (podría decirse casi que en términos absolutos, pero sobre todo si se considera a los países afectados por el virus). Para países como Sudáfrica (que en el contexto continental no es un país pobre), el hecho de tener muchísimos enfermos y la necesidad de adquirir una ingente cantidad de medicamentos resultaba inasumible. Esas personas estaban condenadas a muerte por una razón económica: no podía asumirse el coste que fijaron los laboratorios. Tratarse o no del VIH Sida implicaba convertirse en un enfermo crónico que se tome pastillas (como un hipertenso o un diabético), o bien morirse al poco tiempo por el desarrollo de la enfermedad.

– ¿Existen situaciones excepcionales o vías de escape al dominio de los laboratorios?

Las licencias obligatorias son un mecanismo por el que un estado puede autorizar a un determinado laboratorio para producir un medicamento, aunque esté bajo patente de otro laboratorio. Puede ocurrir si se considera que hay razones muy graves de salud pública que lo justifiquen. Por ejemplo, el gobierno de Sudáfrica estableció este mecanismo, y toda la industria que se dedicaba a la producción de medicamentos contra el VIH Sida procedió judicialmente contra el gobierno. Después del atentado contra las “torres gemelas” (11 de septiembre de 2001), cundió la amenaza de que se iban a lanzar esporas de ántrax por correo. El laboratorio que en aquel momento disponía de la patente -Bayer-, no era estadounidense sino alemán, y no tenía capacidad de producción suficiente para abastecer a toda la población norteamericana. En este caso el gobierno de Estados Unidos concedió la licencia obligatoria, porque consideró que había una amenaza para la salud pública.

– La oficina de patentes de India rechazó el 15 de enero la patente del sofosbuvir (medicamento de última generación para combatir la hepatitis C) por parte del laboratorio Gilead. ¿Se dan en todos los casos innovaciones que justifiquen la patente de nuevos fármacos?

La ley de patentes india es algo peculiar. India cuenta con una industria farmacéutica muy potente, de hecho, todos los días tomamos medicamentos producidos en este país. Ciertamente son muy estrictos en materia de patentes, de manera que sólo reconocen patentes nuevas si el nuevo medicamento supone un cambio importante. Esto ha supuesto un motivo de conflicto entre la industria farmacéutica y el gobierno indio en más de una ocasión.

– ¿Cómo se establecen los precios de los medicamentos?

Los precios no son universales. Además, no necesariamente son más altos en los países con renta per cápita y nivel de vida más elevados. En países del mismo ámbito, la Unión Europea, como España, Francia o Alemania, los precios de los medicamentos pueden ser diferentes. Es un misterio, porque teóricamente el precio del medicamento permite a la industria recuperar la inversión realizada en investigación y obtener un beneficio razonable. Pero esto es en el plano teórico. En la práctica, sabemos que la industria dedica mucho más dinero a la promoción de sus medicamentos que a investigación. Dicho de otro modo, gasta más en publicidad que en investigar. En el estado español, el precio lo establece la Agencia Española de Medicamentos y Productos Esenciales. Pero no hay un mecanismo transparente que permita observar la descomposición del precio. La clave del precio es el afán de lucro.

– Uno de los componentes del precio final es la investigación. Sin embargo, muchas veces los fondos para investigar proceden de la hacienda pública…

La mayor parte de la investigación es pública. Los hospitales públicos contribuyen a la investigación sobre medicamentos. En un país como España, la mayoría de grandes hospitales con capacidad de investigar son de titularidad pública. También participan las universidades. Las empresas farmacéuticas que hacen investigación cuentan con departamentos específicos, pero cuando necesitan que una parte de la investigación entre en un centro público, lo utilizan. Por ejemplo, hay una parte en el desarrollo del medicamento en la que participan pacientes voluntarios que en su mayoría están en hospitales públicos, así como los médicos investigadores.

– ¿Existen, además del precio de los medicamentos, otras “barreras” de acceso a las medicinas?

Las barreras de acceso a tecnología sanitaria esencial. Hay que pensar, por ejemplo, en lugares donde no hay neveras para guardar medicamentos o vacunas. Si no se garantiza una resistencia de los medicamentos a temperaturas de 40º, estos no sirven de nada. Habría que adaptar los medicamentos a las condiciones de estos países. Por ejemplo, la mayoría de las vacunas han de conservarse en un intervalo de 0 y 4º, desde que se producen, durante el proceso de transporte y hasta que se administran. Ocurre también con el test diagnóstico, en el caso de la tuberculosis. Los países con gran incidencia de esta enfermedad no disponen muchas veces de la tecnología adecuada para distinguir si una persona se infectó en un momento dado, o si en este momento padece la enfermedad.

– Por último, ¿se inventan patologías con el fin de justificar después la necesidad de productos que ayuden a combatir las enfermedades?

A la industria le interesa que haya una atmósfera general, en el ámbito profesional y social, de que su tratamiento sirve para afrontar un problema muy serio. Hoy existe una enfermedad que se denomina “fobia social”, a la que hace algunos años probablemente llamaríamos timidez. La “fobia social” no es más que una cierta dificultad para establecer relaciones. En el momento en que se consigue trascender al terreno de la enfermedad, se cierra el círculo. Porque toda enfermedad requiere un tratamiento, en este caso puede ser un antidepresivo. Inventar tal vez sea un término excesivo, pero existe el concepto de “disease mongering” (promoción de enfermedades).

Nobel medicina2

Venezuela desarticula intento de golpe avalado por EEUU

 

Fernando Vicente Prieto
notas.org.ar

 

Adán Iglesias

Adán Iglesias

El gobierno bolivariano informó que fueron evitados ataques con un avión militar, articulados en un mismo plan con acciones mediáticas y políticas. Los puntos en la mira incluían el palacio presidencial de Miraflores, el ministerio de Defensa y Telesur. Siete oficiales de la fuerza aérea fueron detenidos en Caracas. También se encuentran implicados dirigentes políticos de la derecha venezolana y altos funcionarios de EEUU.

La fecha elegida, el 12 de febrero. A un año del comienzo de las guarimbas que intentaron el derrocamiento del gobierno bolivariano. El nombre del plan: Operación Jericó. Los detenidos son generales y tenientes de la Aviación, que contaban con financiamiento y dirección de sectores civiles.

La cadena de eventos se activaría con la publicación de un manifiesto en periódicos de circulación nacional, firmado por prominentes figuras de la derecha, ya implicados en #LaSalida. Ese mismo día, un grupo de “jóvenes estudiantes” generararían disturbios en el barrio de la familia de Maduro. Esto sería convenientemente difundido por CNN y otras cadenas, preocupadas en instalar la supuesta “ilegitimidad y represión del régimen”. En ese contexto, al menos un avión militar sobrevolaría Caracas y atacaría varios puntos clave, mientras se difundía un pronunciamiento que ya estaba grabado en video y convocaba a la rebelión militar.

​La derecha venezolana y el gobierno de EEUU

El plan, abortado pocas horas antes de su ejecución, se basaba en un programa político muy claro, contenido en la declaración que activaría el golpe. Disolución de los poderes públicos, designación de una nueva directiva de PDVSA, “insertar al país” en los circuitos financieros internacionales, privatizar las empresas básicas, resarcir a los empresarios expropiados por el proceso revolucionario, son algunos de los puntos que orientaban la restauración conservadora, dirigida a borrar los avances sociales de los últimos quince años.

Hasta el momento se sabe que el manifiesto – que convocaría a un “gobierno de transición”- estaba firmada por Antonio Ledezma, Leopoldo López y María Corina Machado, entre otros dirigentes con pasado y presente alineado con los intereses de EEUU y poco apego a la “democracia”. Los tres fueron activos partícipes del revertido golpe de abril de 2002 y el año pasado, los principales convocantes a #LaSalida, que culminó con 43 personas asesinadas, varias de ellas a causa de disparos efectuados por francotiradores expertos.

Además de las caras visibles de siempre, otros altos dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) aparecen involucrados en graves acusaciones. Según surge de la declaración judicial de uno de los detenidos – el general de división Maximiliano Hernández -, la persona que eligió los “objetivos tácticos” que serían atacados por el avión Tucano es el diputado Julio Borges. Se trata de uno de los principales dirigentes de Primero Justicia, el partido conducido por Henrique Capriles. Según el testimonio, durante enero Borges participó en numerosas reuniones donde se definieron los detalles del plan y en ese contexto eligió los objetivos.

En su denuncia al país, el presidente Nicolás Maduro acusó directamente al gobierno de Estados Unidos de estar financiando, organizando y protegiendo a los actores del intento. Entre otras informaciones, reveló que a los oficiales implicados en los últimos días se les concedió la visa norteamericana, ante la eventualidad de que el plan fracasara.

Pocas horas más tarde, los dirigentes Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez señalaron a la Encargada de Negocios de la Embajada de EEUU, Kelly Keiderling, como el principal enlace en el país entre el gobierno norteamericano y los golpistas.

De acuerdo a las declaraciones en sede judicial de José Gustavo Arocha Pérez, otro de los detenidos, se trata de una continuación del plan decidido en la llamada “Fiesta mexicana”. Allí participaron él mismo y el general Ascanio Tovar, junto a organizadores y financistas como Gustavo Tovar Arroyo, Pedro Burelli, Jon Goicoechea y dirigentes de partidos de derecha, entre ellos Freddy Guevara, de Voluntad Popular.

En reuniones posteriores en EEUU, también participó Peter Ackerman, discípulo de Gene Sharp e influyente “asesor” de los planes de EEUU en Siria y en Ucrania.

Burelli, Diego Arria y María Corina Machado mantenían comunicación permanente entre sí y con altos funcionarios del Departamento de Estado, como ya se había conocido durante 2014 mediante la difusión de correos electrónicos.

En las computadoras de los oficiales detenidos se encontraron fotos de los puntos a bombardear, además de fusiles R15, granadas, pistolas y uniformes y teléfonos “que continúan hablando”.

Según se informó, el avión no se activaría desde Venezuela, sino que se utilizaría algún país limítrofe para el despegue. Por esta razón, durante la jornada del jueves el gobierno bolivariano se comunicó de urgencia con el Reino de Holanda -colonizador de las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire, a pocos kilómetros de la costa venezolana- y se intentó comunicar con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sin poder lograrlo.

“Necesario es vencer”

“No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”, repitió el presidente Maduro, recordando al patriota José Félix Ribas, artífice de la resistencia al colonialismo español. Con esas palabras, Ribas arengó a las tropas antes de la batalla de la Victoria, uno de los combates decisivos de la gesta independentista, ocurrido el 12 de febrero de 1814.

“En cualquier escenario que venga, tenemos que garantizar la victoria de la revolución, de la Patria, de la independencia”, planteó Maduro. “En cualquier escenario. No puede haber un nuevo 11 de abril (de 2002). El 13 tiene que estar antes”.

Maduro aseguró que buscaba estar “uno o dos pasos antes” de los planes golpistas, pero que ante cualquier eventualidad que implicara su desaparición, el pueblo debía salir a la calle con fuerza a defender la democracia y acelerar la revolución. “Desde mi corazón, si me pasara algo los llamo a decretar un 13 de abril civico militar y responder al golpe de Estado con toda la fuerza popular, y acelerar la Revolución, radicalizarla al más alto nivel. Es una orden que les doy. ¡Vacilar es perder!”.

El 12 de febrero

Mientras se producían nuevas detenciones, pero antes de que los hechos tomaran estado público, movilizaciones de signo opuesto recordaron las guarimbas, iniciadas simbólicamente con el ataque a la sede del Ministerio Público, exactamente un año atrás.

Ante el aniversario, la derecha apareció fragmentada y con escasa convocatoria. En la capital, sus actividades principales fueron una asamblea en la Universidad Central de Venezuela y una débil movilización por el este de la ciudad. Mientras tanto, la juventud chavista se concentró en las principales ciudades en gran número. En Caracas, cientos de miles de jóvenes marcharon atravesando el centro, recordaron a Robert Serra -joven diputado asesinado en 2014 por el paramilitarismo– y manifestaron su compromiso con la Revolución y la defensa de la democracia.

¡No al pago de la deuda!

¡No al pago de la deuda si queremos vivir como personas dignas dueñas de su futuro! El imperialismo no lo permitirá y saboteará todas las iniciativas populares. Pero los revolucionarios deben estar preparados para todo el arsenal de maniobras tergiversadoras, manipuladoras, calumniadoras y asesinas, llegado el caso. Thomas Sankara era consciente del camino emprendido, y por eso terminaba todos sus discursos con el lema del Che: “Patria o muerte

 

Grecia, escucha a Sankara

Josetxo Ezcurra

Josetxo Ezcurra

por Manuel Almisas Albéndiz

 

“Es terrible el precio pagado por África y los africanos al desarrollo de la humanidad. Un precio pagado sin recibir nada a cambio. Nuestra es la sangre que ha alimentado las raíces del capitalismo, provocando y consolidando nuestro subdesarrollo”
Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso, 1983-1987.

Desde el principio de su gobierno, el país más pobre de África adoptó una posición contundente sobre la cuestión de la deuda externa, que estrangulaba las ya débiles y miserables economías africanas. En 1983, año de la revolución encabezada por Sankara, la deuda del antiguo Alto Volta asciende a 398 millones de dólares, o lo que es lo mismo, el 40% del PIB. Cuatro años más tarde, este valor se duplica. El líder tanzano Julius Nyerere, que en 1983 era presidente de la OUA, declaró: “El peso aplastante de las deudas africanas actualmente es intolerable. No estamos en condiciones de poder pagar. ¿De verdad tenemos que dejar que nuestra gente muera de hambre para pagar las deudas?”. La deuda quita los escasos recursos postcoloniales y contribuye a perpetuar la pobreza, cada vez más extendida. Muchos países africanos se ven obligados a gastar hasta un tercio de su PIB para devolver los préstamos, descuidando aspectos como la educación y la sanidad de sus poblaciones. En palabras de Thomas Sankara, “la deuda, en su forma actual, es una reconquista colonial organizada con pericia para que África, su crecimiento y desarrollo, obedezcan a reglas que nos son totalmente ajenas”. Y prosigue apartando las razones morales capitalistas: “La deuda no debe ser devuelta, porque si nosotros no pagamos, los dueños del capital no se van a morir, de eso estamos seguros; si, en cambio, pagamos, nosotros sí moriremos, de eso estamos completamente seguros…”.

Para los países empobrecidos por el expolio capitalista de siglos, es imposible salir de la espiral sin fin de la deuda, cada vez mayor por intereses leoninos y condiciones inaceptables. África sencillamente no puede cumplir las exigencias de los países ricos de Occidente, y Sankara va más allá cuando declara que “son ellos los que tienen con nosotros una deuda que nunca podrán pagar, la deuda de la sangre que hemos vertido”. El nuevo estado popular de Burkina Faso “no se siente responsable de la deuda que tiene, porque ya la hemos pagado con la colonización. Han exterminado a nuestras familias, han explotado nuestro suelo y nuestro subsuelo, y no nos han dejado nada”. Ese mismo razonamiento es el que expuso el gobierno del país de los soviets en octubre de 1917 cuando declaró que no se sentían responsables de la deuda contraída por la despótica Rusia zarista. Ese impago de la deuda fue vital para emprender con ilusión y esfuerzo colectivo un desarrollo independiente y soberano de la primera revolución obrera y campesina de la historia.

país pobre pirata globalização

¿De qué deuda pueden hablar las potencias capitalistas cuando entre 1451 y 1870 cerca de diez millones de africanos y africanas, en su mayoría de constitución sana y en plena juventud, fueron llevados lejos de su tierra, privando a sus comunidades de origen de la mejor energía vital y fuerza de trabajo? Y de ellos, se calcula que un millón perdió la vida en las travesías atlánticas en los barcos negreros. El cinismo es mayúsculo: encima hablan de que es “justo” y “moral” pagar la deuda contraída con el Banco Mundial o el FMI. Sankara propone al resto de presidentes africanos crear el Frente Unido de Addis Abeba, con el objetivo de negarse conjuntamente a pagar la deuda, y para terminar de convencer a algunos líderes poco dispuestos a violar acuerdos y convenciones, les explica: “Estamos seguros que nos mantenemos dentro del respeto de la moral y de la palabra; porque nosotros no podemos tener la misma moral que los otros. ¡No existe la misma moral entre ricos y pobres! El Evangelio y el Corán no pueden servir del mismo modo a quien explota al pueblo y a quien es explotado… Tenemos que reconocer que los mayores ladrones son los más ricos. Un pobre, cuando roba, comete un pequeño delito, para sobrevivir, por necesidad; en cambio, los ricos roban los impuestos, las aduanas y explotan a los pobres”.

A la vuelta de Addis Abeba declara: “Hemos apoyado con firmeza la idea de que no hay que pagar la deuda externa, porque eso sería injusto. ¿De dónde viene esa deuda? De las necesidades que los otros países nos han impuesto. Nos han empujado a la fuerza a deudas cada vez mayores… ¿Hemos pedido nosotros beber coca-cola? No. Y ahora nos dicen que tenemos que pagar”. Este ejemplo algo infantil de imposición del FMI y del Banco Mundial nos lleva a una realidad cada vez más abrumadora para África. A cambio de los préstamos usureros estas entidades del capitalismo internacional formulan recetas que van dirigidas a disminuir la soberanía de las estados a través de un incremento de las exportaciones con paulatina desaparición de la economía local, a la que se niega todo tipo de ayudas y subvenciones. En el caso de los estados africanos, eminentemente agrícolas, se les fuerza a implantar cultivos ajenos a su medio que aceleran el proceso de desertificación de los terrenos, y por supuesto, ¿les suena algo de esto?, un desarrollismo basado en la construcción de carreteras, autovías y puertos para el comercio mundial y para llegar a un apetecible mercado de cientos de millones de consumidores potenciales; privatizaciones, y recortes de políticas sociales consideradas como un obstáculo para su desarrollo económico.

Es la misma cantinela desde hace décadas. El capitalismo y el imperialismo “ayudan al desarrollo”, pero es una ayuda envenenada e interesada. Las comunidades y países pobres se empobrecen cada vez más, cambian sus estilos de vida, sus costumbres y tradiciones, contaminan sus aguas, aires y tierras, y encima deben ser agradecidos pagando las deudas. Y aún más: los necesarios y tan culpables colaboradores locales del “capitalismo patrio” se dedican a evadir capitales depositando grandes sumas en bancos extranjeros, sustrayéndolos al progreso de los estados africanos. Es la otra boca de la tenaza que ahoga la soberanía de los pueblos. Sankara era más consciente que muchos políticos de izquierda actuales que solo hablan y hablan de la “Troika” e ignoran (cuando no los justifican) a los capitalistas propios. “¡No podemos acompañar el paso asesino de quien chupa la sangre de nuestros pueblos!”.

En su discurso ante el pleno de las Naciones Unidas denunció: “La vergüenza debe terminar. Un nuevo orden económico internacional puede ser alcanzado solo si somos capaces de hacer pedazos el presente orden que nos ignora. Este nuevo orden debe respetar todos los derechos de los pueblos, como el derecho a la independencia, la autodeterminación y el desarrollo. Solo se llegarán a conquistar estos derechos con y a través de la lucha de los pueblos. Nunca será el resultado de la generosidad de alguna gran potencia”.

Cuando estamos ante una situación de emergencia social y económica muy grave, como ha denunciado Alexis Tsipras en Grecia, y se está llegando a hablar en el estado español en muchas zonas y capas sociales, mencionar siquiera la posibilidad del pago de la deuda es una traición al pueblo. Lo primero, lo prioritario, debe ser centrar todos los esfuerzos por invocar el derecho a la vida, los derechos humanos, políticos y civiles, el derecho a la salud y al desarrollo colectivo.

Si el endeudamiento (con cifras astronómicas que superan ya el billón de euros y el 100% del PIB) ha sido la herramienta de financiación de nuestros capitalistas para seguir lucrándose indecentemente (en 2014 los beneficios de los cinco grandes bancos españoles aumentaron en un 27,1%, sumando más de 9.700 millones de euros), explotando, oprimiendo y reprimiendo, el “No pago de la deuda” es la herramienta que como primera medida debe convertirse en el pilar de un verdadero poder popular y soberano. Esta consigna no es “económica” y no deben opinar los expertos en economía para dictaminar la parte “legítima” o ilegítima de la deuda. Es una consigna política y revolucionaria; la única verdaderamente transformadora. Toda la deuda que ha generado y genera el sistema capitalista es ilegítima para el pueblo trabajador, porque encima ellos se han beneficiado con la misma y nosotros tenemos que pagarla.

Recordemos de forma simplista que la deuda de un estado como el nuestro se genera de dos maneras: bien porque se ha necesitado para hacer frente a grandes inversiones, o bien porque los gastos para el funcionamiento del estado (sanidad, educación, desempleo, jubilación, nóminas de funcionarios, etc.) son superiores a los ingresos. Ahora bien, esas grandes inversiones casi nunca tienen que ver con los intereses del pueblo trabajador, y sí con el favorecer con contratos muy ventajosos a grandes empresas de la construcción, del transporte o la energía (léase AVE, aeropuertos, autopistas, etc.) o a subvencionar o reflotar a empresas privadas. Sin contar con los gastos superfluos y descomunales que suponen la industria armamentista y el estado policial, las subvenciones a la iglesia católica, las ayudas públicas a las privatizaciones de la gestión de servicios, y el gigantesco fraude fiscal consentido de las grandes fortunas. ¡A todo esto le llaman algunos deuda “legítima”!

En un estado como el español, donde se ha utilizado dinero público para rescatar bancos privados de gestión mafiosa y usurera, también se ha contraído una deuda prioritaria según la reforma del artículo 135 de la Constitución (de más de 200.000 millones de euros) que, claro, hasta algunos recalcitrantes defensores del sistema capitalista la consideran “ilegítima” y piden su impago o renegociación.

El único camino para lograr la dignidad, la libertad y la verdadera soberanía no pasa por la Troika, el Banco Central Europeo, el “eurogrupo” o las sedes de los gobiernos capitalistas europeos. Pasa por el repudio de la Deuda externa y por comenzar a planificar la economía basándose en la inmensa capacidad creadora y transformadora del pueblo trabajador cuando se siente parte activa de los procesos sociales. “Esta tierra de dignidad pertenece a los hombres libres”, se podía leer al llegar en aquellos años 80 al Aeropuerto internacional de Ouagadougou, capital de Burkina Faso. Grecia, escucha a Sankara: “El mundo está dividido en dos campos antagónicos: los explotadores y los explotados. Uno de los obstáculos para el desarrollo es la deuda externa” impuesta por los explotadores del mundo.

¡No al pago de la deuda si queremos vivir como personas dignas dueñas de su futuro! El imperialismo no lo permitirá y saboteará todas las iniciativas populares. Pero los revolucionarios deben estar preparados para todo el arsenal de maniobras tergiversadoras, manipuladoras, calumniadoras y asesinas, llegado el caso. Thomas Sankara era consciente del camino emprendido, y por eso terminaba todos sus discursos con el lema del Che: “Patria o muerte, ¡Venceremos!”.

África guerra colonialismo guerra Tayo Fatunia

GRECIA. Alianzas, mujeres ministras… y los ataques caballunos de los poderes de siempre

 

por Rosa Guevara Landa

Para Mercedes que, como siempre, me ha hecho ver donde yo no mirada
Para AC. Por todo.

 

A política de austeridade, por Manos Symeonakis

A política de austeridade, por Manos Symeonakis

 

En lo que mi memoria ha sido capaz de acuñar de lo vivido y leído, a excepción de algún heroico e infrecuente asalto a los cielos (y es obvio que en Grecia no estamos en ese momento de la Historia), yo no recuerdo ningún gobierno que haya sido capaz de tomar en sus primeros días, además de realizar gestos en absoluto irrelevantes (no juramento, no presencia de la Iglesia Ortodoxa en la toma de posesión, flores en el monumento en honor de la resistencia antinazi), medidas o compromisos como las siguientes:

1. La prevista venta del 30% de las acciones de la Corporación Pública de Energía de Grecia (PPC), la mayor del país, ha sido paralizada con el fin de garantizar el acceso a la energía de las familias sin ingresos.

1.1. Se frenarán también las privatizaciones de puertos y aeropuertos. Perjudican los objetivos sociales.

2. El Gobierno ha prometido subir las pensiones para los ciudadanos con ingresos más bajos y devolver sus puestos de trabajos a algunos de los funcionarios que fueron despedidos.

2.1. Sigue en pie la promesa de subir el salario mínimo hasta los 751 euros mensuales (la cantidad de antes de los recortes-agresiones).

3. El Ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, y el de Economía, Yorgos Stathakis coincidieron en el mismo nudo esencial: las políticas de austeridad (entendidas tal como se han practicado, nada que ver con aquella austeridad de la que habló Enrico Berlinguer y el PCI a finales de los setenta) no benefician a la economía y a las cuentas del país. Es obvio, insistieron, que el país no puede beneficiarse si se sigue con esas políticas.

4. El ministro de Reconstrucción Productiva, Medio Ambiente y Energía, Panayiotis Lafazanis, aseguró que se cancelarán todas las leyes aprobadas por el dictado de la troika de acreedores. Anunció la paralización del proceso de privatización de la compañía pública de electricidad (DEI) que pasará a ser una empresa de interés público que funcionará con criterios no lucrativos.

4.1. El plan del gobierno griego prevé dar electricidad gratis a 300 mil familias que se hallan bajo el umbral de la pobreza.

5. Nikos Vutsis, ministro del Interior, anunció que se concederá la ciudadanía a los niños extranjeros nacidos o criados en Grecia, los inmigrantes de segunda generación, al tiempo que ha decretado el cierre de las cárceles de máxima seguridad por vulnerar los derechos humanos.

6. En política exterior, Nikos Kotzias, su titular, comenzó con un disenso con la Unión Europea. ¿Qué disenso? Se opuso a una nueva declaración de la UE contra Rusia sin informar ni acordar la posición con el gobierno griego. Kotzias asistirá el jueves en Bruselas al Consejo extraordinario de Asuntos Exteriores de la UE. Para tratar la cuestión del conflicto en Ucrania. Nada menos.

7. En el terreno educativo fue anunciada una profunda reforma por el Ministro de Cultura, Educación y Asuntos Religiosos, Aristidis Baltas.

8. El responsable de Sanidad y Seguridad Social, Panayiotis Kurumplis, aclaró que el sistema público de salud volvería a ser gratuito y universal (no lo es en estos momentos en España)

9. Tsipras, el primer ministro, lo dijo con toda claridad: “Llegamos para cambiar radicalmente el modo en el que las políticas y la administración se hacen en este país. Nuestra prioridad es también una nueva negociación con nuestros socios, buscando alcanzar una solución justa, viable y mutuamente beneficiosa para que el país salga del círculo vicioso de deuda excesiva y recesión”.

¿Es la revolución socialista? No. ¿Es un programa que permita alcanzar el socialismo en seis meses y doscientas noches? Tampoco. ¿En tres años? Por supuesto. Pero, ¿abona finalidades opuestas, los objetivos de siempre, la subordinación al capital y a sus agentes? No lo parece, más bien lo contrario.

La respuesta de la derecha (incluyendo a amplios sectores de la falsamente llamada socialdemocracia) y de los mercados era de prever. La Bolsa ruge. Se anuncian tiempos de penuria y desorden. Los grandes poderes alemanes amenazan como si fueran desalmados huracanes de acero. Los medios de intoxicación dicen lo que era previsible: “Los griegos sacan su dinero de los bancos por temor al ‘corralito”. El ejemplo es del global-imperial del jueves.

Lo esperado. Importa comentar algunas críticas vertidas desde otras perspectivas. Hasta ahora: las alianzas de Syriza y la no presencia de mujeres en el gobierno.

Dada la imposibilidad de llegar a acuerdos con el KKE, sobre cuya política no se emite aquí juicio alguno, y dado que Syriza no alcanzó la mayoría absoluta, no había otra que pactar… y se ha pactado no con la extrema derecha sino con fuerza de la derecha griega con la que se coincide en un punto esencial: la oposición a los dictados de la troika y la firme convicción y resolución de que Grecia no está dispuesta a seguir siendo una colonia de la UE. De eso nada. El historiador José Luis Martín Ramos lo ha comentado así: “[…] no tengo claro que [Griegos Independientes] sean extrema derecha, y menos en el contexto griego. Son seguidores de Karamanlis, que no era extrema derecha. Extrema derecha es Alba Dorada. Pero los medios de comunicación aquí los presentan interesadamente como extrema derecha para reforzar la imagen de que Syriza empieza traicionando sus ideales con un pacto contra natura”.

La segunda crítica: la no presencia de mujeres en el gabinete. Esta tiene más fundamento por supuesto y es obvio que un futuro próximo debe ser corregida, será rectificada la composición del gobierno. Pero hay recordar que de las 300 escaños del Parlamento sólo 68 son mujeres (en torno al 22%) y que de ese colectivo, 44 son diputadas por Syriza (en torno al 67% del total anterior). Por lo demás, la presidenta del Parlamento griego, la tercera autoridad del país tras el presidente de la República y el primer ministro, lo ocupa también una diputada.

Hay algo más que no pretende ocultar ni disolver ninguna crítica razonable. Yanis Varoufakis llegó a su ministerio para el traspaso de poderes el pasado lunes y aseguró, que había que hacer limpieza [1]. ¿Qué limpieza? La siguiente: despidió a todos los asesores de libre designación que pululaban “por el edificio cual monaguillos neoliberales” y volvió a contratar a las 300 mujeres de la limpieza despedidas desde hace más de un año y no readmitidas “por el anterior gobierno pese a tener sentencias judiciales en su contra”. Estas mujeres, me informa también Antonio Cuesta, acamparon “durante meses frente al ministerio, llegaron a Bruselas para exponer su caso, ganaron en los tribunales, se manifestaron a diario durante un año, recibieron el apoyo de todo el mundo en una jornada internacional de solidaridad…”. Desde luego: ni una sola línea en todos esos medios, salvando benditas excepciones, que gastan páginas y páginas en criticar que Tsipras sea cual sea el motivo. ¡Todo vale! ¡A por ellos… que no son los nuestros!

¿Populismo? De populismo nada. Justicia, simple justicia, mirada humanista hacia los más desfavorecidos. ¿Anula la actitud de Varoufakis la no presencia de mujeres en el gobierno? No, nada de eso, no hablamos de puestos claves de la Administración, pero no se puede hablar, sin matices, del machismo de Syriza ni de sandeces semejantes en este caso.

Y hay algo más. Lo explicaba Irene Hernández Velasco, en El Mundo [2], nada sospecho de amistades peligrosas.

Yanis Varoufakis revelaba el pasado martes en su blog que cuando se incorpore a su cargo pensará “en el impacto profundo que le provocaron las palabras que le dijo el intérprete que acompañaba a una periodista española que le entrevistó hace unos días”. Esa periodista era, precisamente, Hernández Velasco. La persona que le acompañaba, Lambros Moustakis, un ‘sin techo’ de 53 años. “Lambros trabajaba en la recepción de un hotel, pero comenzó la crisis y hace tres años se quedó sin empleo. Buscó y buscó, pero no encontró nada. Consumió el subsidio de desempleo, no podía paga el alquiler de su casa… Acabó en la calle. Durante un mes estuvo durmiendo a la intemperie, acurrucado sobre unos cartones, hasta que el Ayuntamiento de Atenas le dio una plaza en uno de sus albergues para pobres”.

Lambros fue uno de los ‘indignados’ que ocupaban la Plaza de Syntagma, en el centro de Atenas, en protesta por las medidas de austeridad. Habla perfectamente castellano además de portugués, italiano, inglés y griego. La corresponsal de El Mundo pensó que un tipo así le ayudaría a adentrarme en el infierno que empezaba a gestarse en Grecia “y que, además, podría hacerme de escudo si había cargas policiales. Hizo ambas cosas”. Acabaron siendo amigos.

Pues bien, cuando hace unos días Hernández Velasco fue a entrevistar a Varoufakis (la entrevista es excelente, corre por la red, no se la pierdan), le preguntó si podía acompañarla. No le necesitaba como intérprete “pero Lambros es un tipo bien informado y estaba interesado en ver de cerca al que podía ser el responsable de las finanzas griegas”.

Durante toda la entrevista su amigo no dijo ni una palabra, “pero escuchó con atención e interés, recordaba el martes en su blog Varoufakis”. Al final, cuando la periodista apagó la grabadora, le preguntó si podía dirigirse en griego a él. Por supuesto le respondió. “Lambros comenzó a contarle a Varoufakis su historia. “Se me acercó, agarró mis dos manos”, rememoraba el martes Varoufakis. Y, sensible como es, según le contaba al futuro ministro de Economía su particular bajada al averno, se le saltaron las lágrimas. A Varoufakis también se le humedecieron los ojos y otro tanto a esta periodista”.

Lambros cerró su conversación con Varoufakis con estas palabras: ‘No le estoy pidiendo que haga algo por mí, yo ya estoy acabado. Le pido que haga lo que pueda por aquellos que aún no han caído aquí abajo”. Eso es lo que escribía el ahora ministro en su blog, la promesa del autor de El minotauro global: “Cuando entre en el ministerio de Economía, voy a pensar en esas palabras. Ni en los spreads, ni en las Finanzas, ni en los acuerdo previos. Pensaré en esas palabras” [2].

¿A que no es lo mismo?, ¿a que es otra cosa?, ¿a que no es un De Guindos, un Andreu Mas-Colell o un Pedro Solbes por ejemplo? A que anuncian, a que anunciamos algo nuevo.

Notas:

[1] Mi información tiene un nombre, la del imprescindible periodista Antonio Cuesta.

[2] http://www.elmundo.es/internacional/2015/01/28/54c7ec0be2704e8e478b457f.html

[3] “Parece un buen tipo”, comentó Lambros al salir de la entrevista. “Yo creo que si llega a ministro puede hacer grandes cosas”.