BRASIL Una maniobra rumbo al golpe blando

* Cunha demoro un dia la instalacion de la comision que debe analizar el pedido de impeachment

* La oposición y los disidentes en el gobierno de Dilma tendrán tiempo para reagruparse. Y Cunha posterga su propio juicio.

 

Por Eric Nepomuceno
Página/12

Luego de haber vivido un día de alta tensión y fuerte expectativa, Brasilia fue sacudida por otra maniobra del inagotable repertorio de artimañas del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha. Faltando poco más de media hora para que se agotase el plazo para que los partidos con representación en la Cámara baja indicasen los nombres de los integrantes de la Comisión Especial encargada de pronunciarse al pleno sobre la aprobación del pedido de apertura de un juicio político para destituir a Dilma Rousseff, Cunha postergó la sesión para las dos de la tarde de hoy. De esta forma, tanto la oposición como los disidentes y rebeldes de los partidos que teóricamente integran la base parlamentaria de apoyo al gobierno tendrán tiempo para reagruparse.

Hay un detalle importante: no por casualidad, el Consejo de Ética de la Cámara, que deberá determinar la apertura de un proceso a Cunha que seguramente resultará en la pérdida de su mandato, a raíz de una larga y variada serie de crímenes y delitos que él comprobadamente cometió, se reuniría exactamente a las dos de la tarde de este martes. Como el reglamento interno de la Cámara determina que cuando haya sesión plenaria ninguna comisión o consejo puede reunirse, el juicio a Cunha será aplazado por cuarta vez en cuatro semanas.

Alo largo del fin de semana tanto los que pugnan por la destitución de la presidenta Rousseff como los que defienden su mandato conquistado por el voto popular y asegurado por la Constitución prepararon sus respectivas estrategias de acción. En resultado de esta primera negociación era esperado para la tarde de ayer. Habrá que esperar al menos un día más.

Algunas agrupaciones tienen sus posturas ya establecidas. El Partido de los Trabajadores, del ex presidente Lula da Silva y de la actual mandataria, cerró columnas en su defensa, contando con la adhesión de grupos de izquierda y centroizquierda. La oposición, a su vez, concentrará esfuerzos para despachar a la presidenta de regreso a su casa. Poco importan sus 54 millones de electores, que superaron por una diferencia de casi 4 puntos los conquistados por su adversario, el senador Aécio Neves.

Para el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que pese al nombre sonoro no es una cosa ni otra, sino un ardoroso defensor de las tesis neoliberales implementadas durante las dos presidencias de Fernando Henrique Cardoso, lo único que importa es alcanzar, por la vía de un golpe en el Congreso, lo que las urnas electorales le negó en cuatro ocasiones consecutivas. Para eso, cuentan con el respaldo de dos partidos de derecha. Y en este punto surge la gran incógnita: ¿cómo se situará el Partido del Movimiento Democrático Brasileño, el PMDB, al cual pertenecen tanto el presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, como el del Senado y del Congreso, Renan Calheiros, además del vicepresidente de la República, Michel Temer?

Vale recordar que tanto Cunha como Calheiros están denunciados ante la Corte Suprema por cobro de coimas y participación en escándalos de alta corrupción. El caso de Cunha está más avanzado, y su destino está sellado: o pierde el mandato por decisión de sus pares y va a dar con las costillas en la cárcel, o padece el mismo destino por decisión de la Corte Suprema. La investigación sobre Calheiros va más rezagada, y eso se explica por su larga trayectoria de experimentado negociador en las tinieblas, de los que no dejan pistas o pruebas (o creen no haberlas dejado).

Cunha, dispuesto a no morir solo, manipulará la Cámara a su libre albedrío, intentando al mismo tiempo postergar su fulminación y fulminar a la mandataria. Calheiros persistirá en un juego nebuloso: tanto puede favorecer como perjudicar a Dilma. Surge, entonces, el tercer y más grande misterio: ¿cómo se portará Michel Temer, quien, en caso de destitución de la mandataria, asumiría la Presidencia de la República?

Callado y discreto, él pasó el fin de semana y ayer reuniéndose con líderes empresariales y los más altos dirigentes de la oposición. No hizo ningún comentario, pero quedó claro, para analistas políticos y estrategas de Dilma, que su vice está estructurando la base de apoyo de lo que podrá ser su gobierno.

Al mismo tiempo, trata de auscultar su partido, el muy fraccionado PMDB. Si detecta que la mayoría apoyará la destitución de Dilma, se sumará a los rebeldes. Si ve un escenario nebuloso, mantendrá su silencio a espera de que el panorama se defina. De una manera o de otra, deja claro que no respalda a la mandataria amenazada.

Hasta las cinco y veinte y cinco de la tarde de ayer, el país estaba pendiente de la composición de la Comisión Especial de la Cámara que dará la primera decisión sobre el futuro de Dilma Rousseff. A aquella altura, la situación parecía

favorable a la presidenta: la mayor parte de los nombres indicados por los partidos para integrar la Comisión era de apoyadores de Dilma. Entonces, y bajo el silencio elocuente de Michel Temer, Eduardo Cunha decidió maniobrar.

La tensión irá en aumento: es que a los que defienden el golpe parlamentario Cunha les regaló toda una noche y una mañana entera para reagrupar fuerzas. Y, al mismo tiempo, logró aplazar una vez más la decisión sobre su propio destino

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Cunha,“un golpe a la paraguaya”. El político evangélico con fama de maquiavélico

Hasta el final

Por Mercedes López San Miguel


Durante este primer año del segundo mandato de Dilma Rousseff, la palabra “impeachment” sonó como mantra en boca de la oposición y de la prensa de derecha de Brasil. En más de una oportunidad, la mandataria denunció que en su país se planeaba “un golpe a la paraguaya”, en referencia a la destitución de Fernando Lugo mediante un juicio político exprés en 2012. Al final, Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados y principal enemigo de Rousseff, autorizó este miércoles un pedido de impeachment contra la presidenta por supuesta adulteración de las cuentas públicas, una maniobra que puede derribarla de su cargo y sumergir al país en la incertidumbre.

El político evangélico con fama de maquiavélico pasó a la acción el mismo día en que diputados del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) comunicaron que votarían a favor de abrir una investigación contra él en el Congreso por haber ocultado millonarias cuentas en Suiza, un proceso con potencial para terminar con su mandato. Cunha –cuyo partido, el PMDB, es el principal integrante de la alianza de gobierno– está envuelto en el escándalo Petrobras y su voz quedó totalmente desacreditada cuando juró que no tenía ninguna cuenta en el extranjero.

Una hora después del anuncio del titular de Diputados, Rousseff habló tres minutos por cadena nacional diciendo que recibió “con indignación” la medida contra el mandato que le fue concedido democráticamente por el pueblo y aseguró que su gobierno “no practicó actos ilícitos”. Visiblemente contrariada, Dilma sostuvo que confía en el accionar de las instituciones. “Tengo la convicción y la absoluta tranquilidad en cuanto a la total improcedencia de ese pedido, así como de su justo archivo. No podemos dejar que conveniencias e intereses indefendibles debiliten la democracia y la estabilidad de nuestro país”, afirmó.

Este puntapié inicial para juzgar a Rousseff sumerge a la séptima economía del mundo en una crisis de final incierto tras un año de recesión. El plan de ajuste que aplicó el ministro de Hacienda ortodoxo Joaquim Levy fue resistido por el ala más de izquierda del PT. Y la aprobación de Dilma cayó a un 10 por ciento, de la mano de las dificultades económicas y el escándalo de corrupción en Petrobras, por el que fueron arrestados tanto políticos de la oposición como del oficialismo.

Ahora comienza un largo proceso parlamentario. Una comisión formada por diputados de todos los partidos deberá analizar el pedido de juicio político y la presidenta tendrá que responder a las acusaciones. Si la comisión mantiene el pedido, el tema será llevado al Pleno de la Cámara. La solicitud aceptada por Cunha acusa a Rousseff de haber realizado maniobras fiscales para ajustar las cuentas de su gobierno en 2015. Para que siga adelante, el impeachment debe contar con el apoyo de dos tercios de los 513 diputados. El Senado tendrá la última palabra: 54 de los 81 senadores deben apoyar la salida de Rousseff. Dos meses atrás, Celso Marcondes, director del Instituto Lula, me decía que la estrategia de la oposición es llevar la lucha contra Dilma hasta el final. Detrás de esa estrategia aparecen referentes del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña): Aécio Neves, Fernando Henrique Cardoso y José Serra.

La mandataria de 67 años que superó las torturas durante la dictadura y luego un cáncer asegura que dará batalla. Ya lo dijo en un discurso reciente: “La sociedad brasileña conoce los moralistas sin moral. Yo me rebelo contra el golpismo”.

 

O primeiro mandado de segurança contra o impeachment de Dilma

EXCELENTÍSSIMO SENHOR MINISTRO PRESIDENTE DO SUPREMO TRIBUNAL FEDERAL

URGENTE – MEDIDA LIMINAR

RUBENS PEREIRA E SILVA JUNIOR, brasileiro, casado, em exercício do mandato de deputado federal pelo PC do B/MA, com endereço na Câmara dos Deputados, no Anexo III, gabinete 574 (Documento no 01 – Documentos pessoais), por meio de seu advogado devidamente constituído (Documento no 02 – Instrumento procuratório), com endereço profissional em Setor Comercial Sul, Quadra 1, Edifício Denasa, sala 303 – Brasília – DF, onde deverá receber qualquer comunicação do feito, vem impetrar o seguinte

MANDADO DE SEGURANÇA COM PEDIDO DE MEDIDA LIMINAR

contra ato do Sr. PRESIDENTE DA CÂMARA DOS DEPUTADOS, Deputado Eduardo Cunha, com endereço no Palácio do Congresso Nacional, nesta capital, pelas razões fáticas e jurídicas abaixo perfiladas.

I. HISTÓRICO

A autoridade impetrada recebeu, aos 02 de dezembro p.p., denúncia de crime de responsabilidade contra a Presidente da República.

Ao fazê-lo sem notificar previamente a Presidente para que oferecesse resposta, violou os princípios do devido processo legal, da ampla defesa e do contraditório, além do parágrafo único do art. 85 da Constituição Federal, o art. 38 da Lei no 1079/50 e o caput do art. 514 do Código de Processo Penal.

II. DO INTERESSE DE AGIR

Aponta-se no presente writ violação aos princípios da legalidade, do contraditório e ao direito fundamental à ampla defesa da Presidente da República.

Inegável, pois, a envergadura constitucional da presente ação, o que habilita esta Corte Suprema a manifestar-se sobre seu objeto, nos exatos termos da norma disposta no inciso XXXV do art. 5o da Constituição da República:

Art. 5o, XXXV – a lei não excluirá da apreciação do Poder Judiciário lesão ou ameaça a direito;

Essa é a jurisprudência:

“MS 21689 / DF

Relator(a): Min. CARLOS VELLOSO
Julgamento: 16/12/1993 Órgão Julgador: Tribunal Pleno EMENTA: – CONSTITUCIONAL. “IMPEACHMENT”. CONTROLE JUDICIAL. “IMPEACHMENT” DO PRESIDENTE DA REPUBLICA. PENA DE INABILITAÇÃO PARA O EXERCÍCIO DE FUNÇÃO PÚBLICA. C.F., art. 52, paragrafo único. Lei n. 27, de 07.01.1892; Lei n. 30, de 08.01.1892. Lei n. 1.079, de 1950. I. – Controle judicial do “impeachment”: possibilidade, desde que se alegue lesão ou ameaça a direito. C.F., art. 5., XXXV. Precedentes do S.T.F.: MS n. 20.941-DF (RTJ 142/88); MS n. 21.564-DF e MS n. 21.623-DF. (…)”

III. DO ART. 38 DA LEI No 1079/50 E O ART. 514 DO CÓDIGO DE PROCESSO PENAL

A Lei no 1.079/1950 é o diploma legislativo que define os crimes de responsabilidade e regula o respectivo processo de julgamento. Bastante lacunosa, a própria lei estabelece os instrumentos para o preenchimento daquilo que deixou de regular.

Assim, nos termos de seu art. 38:

“no processo e julgamento do Presidente da República e dos Ministros de Estado, serão subsidiários desta lei, naquilo em que lhes forem aplicáveis, assim os regimentos internos da Câmara dos Deputados e do Senado Federal, como o Código de Processo Penal”.

A interpretação dessa norma deve partir do pressuposto de que o processamento do Presidente da República por crime de responsabilidade constitui instrumento de natureza político-administrativa com enorme repercussão nas estruturas democráticas do país.

Diversas são as imbricações deste procedimento com os fundamentos de nossa República, constituída por um Estado Democrático de Direito que tem alicerces fincados na soberania, na cidadania e na dignidade da pessoa humana.

Por esses motivos, as regras que incidem sobre esse procedimento combinam o que dispõe a lei no 1.079, de 1950, bem como os Regimentos Internos da Câmara dos Deputados e do Senado Federal, além do Código de Processo Penal.

Da análise sistemática das disposições em tela deve-se observar que o vetor interpretativo a ser abraçado, de acordo com nosso marco constitucional, conduz à necessidade de harmonização dos procedimentos adotados no processo de apuração de crime de responsabilidade do Presidente da República com as garantias necessárias ao respeito à soberania popular e às instâncias democráticas, que derivam, sobretudo, da supremacia do voto direto. Não menos importantes são os princípios fundamentais da ampla defesa e do contraditório, corolários do devido processo legal e do respeito à dignidade humana do cidadão que é acusado, titular ou não de cargo eletivo.

A natureza política do processo de impeachment não tem o condão de afastar garantias fundamentais, especialmente quando elas contribuem para a melhor solução do caso concreto, em prestígio à soberania popular e ao Estado Democrático de Direito.

Nessa esteira, fica claro que, em face da sistemática processual penal, deve-se respeitar o disposto no caput do art. 514 do CPP, que dispõe:

“Art. 514. Nos crimes afiançáveis, estando a denúncia ou queixa em devida forma, o juiz mandará autuá-la e ordenará a notificação do acusado, para responder por escrito, dentro do prazo de quinze dias.”

É dever do Presidente da Câmara dos Deputados, portanto, ao perceber que a denúncia por crime de responsabilidade preenche os requisitos formais, notificar a Presidente da República para responder por escrito a acusação para, somente depois de juntada a resposta aos autos, proceder à análise da justa causa.

A aplicação analógica da norma processual penal é devida em razão da antiga máxima “ubi eadem ratio ibi idem jus”: o objetivo da norma é evitar a instauração de processos descabidos sem a mínima justa causa, protegendo assim o próprio servidor e, sobretudo, o regular funcionamento da Administração Pública.

A mesma exigência de contraditório prévio é prevista pelo caput do art. 4o da Lei no 8.038, de 1990:

“Art. 4o – Apresentada a denúncia ou a queixa ao Tribunal, far-se-á a notificação do acusado para oferecer resposta no prazo de quinze dias.”

No sentido proposto, já se manifestaram os professores Juarez Tavares e Geraldo Prado, da Universidade do Estado do Rio de Janeiro, em parecer pro bono sobre a matéria:

“4. O dever de assegurar ao Presidente da República o direito à audiência prévia ao despacho de processamento do pedido de impeachment pelo Presidente da Câmara dos Deputados, antes da eleição da comissão especial, caso a denúncia não seja rejeitada liminarmente pelo Presidente da Casa – aplicando-se a regra do art. 4o da Lei no 8.038/1990. A filtragem constitucional da Lei no 1.079/50impõe seja ela, no aspecto atinente ao exercício do direito de defesa (e audiência), aplicada consoante os termos da lei posterior que garante ao acusado a apreciação de suas razões antes da emissão de juízo de admissibilidade, ainda que provisório, da acusação. A Lei Federal no 8.038/90 cumpre este papel de integração porque tutela de modo efetivo o direito de defesa do Presidente, que igualmente configura garantia do regime republicano-representativo”

Não faz sentido conferir-se ao servidor público denunciado por peculato culposo (art. 312, § 2o do Código Penal), por exemplo, o direito ao contraditório prévio e não se conferir o mesmo direito fundamental ao Presidente da República, denunciado por acusação grave que pode levar a destitui-lo do cargo para o qual foi eleito por dezenas de milhões de votos.

No caso de instauração de processo por crime de responsabilidade contra o Presidente da República a exigência de prévio exercício do contraditório agiganta-se, vez que a simples deflagração do procedimento é capaz de causar verdadeira tormenta política, administrativa, econômica e social, com reflexos internacionais. Não se trata de um servidor público qualquer, mas do Chefe do Poder Executivo da República.

O prejuízo que decorre da não observação da garantia processual, portanto, é evidente, por transcender em muito a esfera de direitos da cidadã denunciada.

IV. DA LIMINAR

Presente o fumus boni iuris, cabe ressaltar a imperiosa necessidade de concessão de medida liminar, em razão do periculum in mora.

É difícil mensurar a magnitude do impacto político-econômico-social que a instauração de um processo de impeachment contra o Presidente da República acarreta. Sabe-se apenas, com segurança, que ele é enorme. O país precisará de meses, senão anos, para recompor-se, independentemente do desfecho do processo.

Cabe a esta Suprema Corte, diante da ilegalidade que configura o recebimento da denúncia sem prévio contraditório, atuar de maneira célere para restaurar parcela da estabilidade político-social no país.

O mínimo que se exige, diante de tão extremo cenário, é parcimônia. E à parcimônia, no processo, chega-se apenas com o respeito ao devido processo legal, à ampla defesa e ao contraditório, conforme albergados pela Constituição Federal e pelo Código de Processo Penal.

V. DO PEDIDO

Pelo exposto, requer-se:

1. A concessão de medida liminar para suspender a eficácia da decisão que recebeu a denúncia por crime de responsabilidade contra a Presidente da República, até o julgamento do mérito deste mandado de segurança;

2. A notificação da autoridade impetrada para prestar informações no prazo legal;

3. A oitiva do representante do Ministério Público;

4. No mérito, a concessão da segurança para anular a decisão que recebeu a denúncia por crime de responsabilidade contra a Presidente da República, determinando-se à autoridade impetrada que, antes de decidir sobre eventual recebimento da denúncia, notifique a Presidente da República para apresentar resposta, nos termos do art. 38 da Lei no 1079/50, do caput do art. 514 do Código de Processo Penal e do caput do art. 4o da Lei no 8.038, de 1990.

Dá-se à causa o valor de R$ 1.000,00 (mil reais) para efeitos fiscais. Termos em que pede deferimento,
Brasília, 03 de dezembro de 2015.

RENATO FERREIRA MOURA FRANCO OAB/DF 35.464

CRISIS POLITICA Y ECONOMICA DE BRASIL

Contraofensiva de Dilma

En los congresos de la CUT y de la Confederación Sindical Mundial, con Lula como protagonista, la presidenta de Brasil recibió un fuerte apoyo para enfrentar el golpe institucional de la derecha.

dilma golpe ditadura

Por Néstor Restivo


Con dos ejemplos, el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva aclaró la razón de la ofensiva de la derecha al gobierno de su sucesora y compañera del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff. El primero: “La señora se pone un buen perfume el viernes para encarar el fin de semana. Y el lunes, cuando la empleada doméstica regresa a su casa, la señora ve que ella también usa el mismo perfume”. El segundo: “América latina tuvo universidades muy tempranamente tras la llegada de Colón, sólo unos pocos años después abrió la primera en la actual República Dominicana, y en los siglos siguientes las hubo en Perú, Bolivia, Argentina. En Brasil la primera abrió recién en 1922 porque nuestra élite nunca quiso un pueblo educado”. Lula recordó que en estos doce años de gobiernos del PT abrieron 18 universidades y 455 escuelas técnicas, “contra 140 que se habían abierto en todo un siglo”.

Dilma también dijo que la minoría brasileña “alimenta a diario a través de la prensa, con odio e intolerancia, a un pueblo que nunca tuvo esas características, porque no aguanta el ascenso social que vivimos estos años”, refiriéndose a los más de 40 millones de personas que salieron de la pobreza o a los 22 millones de nuevos trabajadores, que hoy (Lula) “por primera vez tienen auto, o viajan en avión y colman los aeropuertos como si fueran rodoviarias (terminales de micros). Todo eso antes estaba reservado sólo a los ricos”.

campanha do ódio

Ambos dirigentes hablaron semanas atrás ante el 12º Congreso de la Central Unico de Trabajadores (CUT), en San Pablo, en medio de una brutal ofensiva para iniciar un juicio político a Dilma para desplazarla del poder y de un clima económico grave, con la peor recesión en Brasil en el último medio siglo. También sesionó en la misma ciudad brasileña la Confederación Sindical Internacional, que hace unos años unificó a distintas centrales (socialdemócratas, socialcristianos y de izquierda) luego de que el fin de la Guerra Fría, la caída del mundo soviético y la ofensiva neoliberal lo hicieron posible. Fue una muestra de apoyo a la CUT, al PT y a Dilma frente al cuadro político, con asistencia de numerosos líderes mundiales entre ellos el líder de una de las organizaciones de Túnez recientemente galardonada por el Premio Nobel de la Paz, la Unión de Trabajadores del país africano; líderes sindicales de la estadounidense AFL-CIO, de Canadá, Australia, Alemania, Italia y de todos los países latinoamericanos, entre ellos la CTA y la CGT, y el ex presidente del Uruguay Pepe Mujica, quien propuso una lucha mundial por la jornada laboral de seis horas, para combatir el consumismo y la sobreproducción.

“El PT tiene algunas divergencias internas sobre cómo encarar la crisis económica. Pero la CUT y los movimientos sociales son la verdadera base de apoyo que tiene Dilma para remontar la situación y para poner resistencia al golpe”, dijo a Cash el dirigente Joao Felicio, ex presidente de la CUT y actual presidente de la CSI. La gran contradicción que tienen el gobierno de Dilma es el ajuste fiscal y la elección de un neoliberal en la cartera económica, el ministro Joaquim Levy, que fue realizado a principios de año y de su segundo mandato de la jefa de Estado (cuando recibió 54 millones de votos) para tratar de congraciar al mercado y al establishment. Pero éstos le devolvieron el favor con la ofensiva golpista, que surge de sectores del poder judicial y de un Parlamento que el PT no controla.

“El Poder Judicial, dada su composición histórica de jueces derivados de la élite, ha ejercido cada vez más la presión política, a menudo con un sesgo conservador, y además de promover una persecución sistemática de la izquierda y de los movimiento sociales y sindicales, con acusaciones, juicios y encarcelamiento de una manera completamente arbitraria y partidista”, dijo la CUT, que también tiró dardos al Parlamento e hizo una defensa tan encendida de Dilma como de los derechos adquiridos y contra el ajuste.

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La situación brasileña es muy crítica en lo económico y explica la abrupta caída de popularidad de la Presidenta: recesión, devaluación, fuerte caída de exportaciones, duplicación del desempleo en un año – del 4 al 8 por ciento – y muchas empresas paradas por el escándalo de Petrobras, que afectó y detuvo negocios previstos por sectores muy dinamizadores como el propio petróleo o las industrias naval y del acero. Justamente ese escándalo, derivado de la financiación de los partidos por empresas, públicas y privadas, está en el centro de las acusaciones contra el gobierno. Pero en verdad cruza a todo el arco político, es muy antiguo y reclama una reforma del sistema de financiación de los partidos.

Dilma habló ante los líderes sindicales como pocas veces lo había dicho. Tanto, que Lula afirmó en el mismo escenario y unos minutos después que “hoy se ha convertido ya no en presidente de Brasil sino en una líder política”.

La primera mandataria le apuntó claramente a Eduardo Cunha, del PMDB y presidente de la Cámara de Diputados, quien tiene la llave del juicio político (en los últimos días mermó esa posibilidad, pero sigue latente la amenaza con otras iniciativas desestibilizadoras) y está envuelto él mismo en varios escándalos de corrupción, con cuentas secretas en Suiza descubiertas recientemente. Dilma le dijo: “Quién tiene autoridad moral para atacar mi honra. Luché mi vida entera por la libertad (Lula luego recordó su paso por la cárcel y la tortura durante la dictadura militar brasileña) y seguiré luchando para defender el mandato que me dio la voluntad popular y nuestro proyecto de democracia con inclusión social”.

La CUT la aclamó.

En su documento para el congreso sindical recordó que hoy hay en Brasil “el Congreso más conservador desde el fin de la dictadura, con predominio de sectores reaccionarios, vinculados a fanáticos religiosos, latifundistas, fuerzas de seguridad y sistema financiero, incluso nostálgicos de la dictadura”, y definió el eje de la derecha en estos términos desde el año pasado, cuando la Presidenta iba por la reelección: “Dilma no puede ser elegida; si es elegida, no puede tomar posesión; si toma posesión, no puede gobernar”. El apoyo sindical y de los movimientos sociales parece ser la retaguardia desde la cual el gobierno brasileño –que igual que los de Argentina, Venezuela y Ecuador sufren permanentes acciones de erosión por parte de quienes relegaron algo de poder estos años– puede empezar a recuperar el camino y enfrentar la ofensiva golpista.

Bloquean cuentas del enemigo de Dilma

AVANZA LA CAUSA POR CORRUPCION CONTRA EL JEFE DE DIPUTADOS EN BRASIL
MarcoAur

Marco Aurélio

La Justicia suiza ya le había bloqueado dos cuentas por sospechas de haber recibido coimas de Petrobras. Ahora un fiscal federal pide que la Justicia brasileña haga lo mismo con cuatro cuentas y que investigue el origen de los fondos.

La Fiscalía de Brasil exigió un nuevo bloqueo de bienes al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha. tras encontrar “indicios suficientes” de que el dinero depositado en cuentas bancarias suizas proviene de actos ilícitos. El pedido del nuevo bloqueo consta en una solicitud de investigación presentada por la Fiscalía ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para saber si, tal como dicen las autoridades suizas, existen cuatro cuentas secretas que pertenecen a Cunha y su esposa, quienes recibieron dinero desviado de Petrobras. Dos de esas cuentas fueron bloqueadas recientemente por la Procuraduría helvética, que después envió al país sudamericano las denuncias contra Cunha. Ahora, como el caso quedó en manos de Brasil, las cuentas podrían ser desbloqueadas en Europa. Por eso, la Fiscalía brasileña quiere ordenar un nuevo bloqueo, con el fin de evitar que eventualmente sean vaciadas. El líder parlamentario negó en declaraciones oficiales tener cuentas en el extranjero, pero desde que las fiscalías de ambos países confirmaron que aquéllas existen guardó silencio sobre el asunto.

Fausto

Fausto

El procurador general en ejercicio, Eugenio Aragao, dijo que no existe “la más mínima duda” de que los titulares de esas cuentas son Cunha y su esposa, Claudia Cruz. “Hay copias de pasaportes, inclusive diplomáticos, de la pareja, domicilio residencial, números de teléfonos del Congreso Nacional y del Palacio de Planalto (Presidencia)”, expresó el fiscal, citado por el periódico paulista O Estado de Sao Paulo.

Cunha fue denunciado el pasado 20 de agosto por el procurador general de la República, Rodrigo Janot, ante el STF por su participación en la trama de corrupción de Petrobras. El fiscal lo acusó de corrupción y lavado de dinero, por sospechar que exigió sobornos a empresas a cambio de conseguirles contratos con la petrolera estatal. Entre los indicios sobre la ilegalidad de las cuentas que sembraron sospechas está el patrimonio de Cunha, que creció un 214 por ciento entre 2002 y 2014. El fiscal Aragao tomó ese dato, entre otros, para afirmar que existen pruebas contundentes de que las cuentas en el exterior no fueron declaradas al fisco y que, al menos en relación a Cunha, “son producto del delito”.

Paixão

Paixão

El líder parlamentario, tercero en la línea sucesoria detrás de la presidenta y su vice, integra junto a éste el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal aliado del gobierno. No obstante, Cunha rompió relaciones con el Ejecutivo en el marco de una tensa relación en la que el Congreso, a instancias del legislador, propinó sendas derrotas al gobierno.

Por otra parte, uno de los 11 miembros del STF, Marco Aurélio Mello, propuso ayer como solución “no traumática” para el país la renuncia colectiva de la presidenta Dilma Rousseff; su vice, Michel Temer y Cunha. En declaraciones citadas por el diario Folha de Sao Paulo, Mello sostuvo que la renuncia de los tres máximos mandatarios del país podría ser una solución para que Brasil pueda salir de la crisis política y económica que mantiene paralizado al gobierno. “Digo esto como ciudadano y en una perspectiva utópica, ya que sería algo impensable para los actuales detentores del poder”, dijo el juez de la máxima corte del país. “El mal mayor, que es la crisis económica, está siendo dejado en segundo plano a causa de intereses políticos”, señaló. Pero dicha solución, tan improbable como improvisada, pondría al presidente del STF, Ricardo Lewandowski, segundo en la línea sucesoria presidencial, detrás del jefe del Senado, Román Calheiros, que también tambalea en su cargo por su presunta vinculación con corrupción en Petrobras.

Las declaraciones del magistrado se producen cuando Rousseff enfrenta una campaña destituyente que hasta ahora no ha dado resultado. Los pedidos de apertura de juicio político y los dictámenes que apuntan irregularidades en las cuentas de su gobierno anterior, y en las finanzas de su campaña hacia la reelección, no han logrado reunir el apoyo legislativo de la mayoría especial que requiere el Tribunal Supremo Federal para dar curso al enjuiciamiento de la mandataria reelecta hace menos de un año..

En el primer caso, la presidenta puede ser acusada de haber violado la Ley de Responsabilidad Fiscal. En el segundo, si se comprueban las sospechas de que su campaña electoral recibió fondos desviados de la petrolera estatal, puede ser objeto de una invalidación de su elección, lo que llevaría a que cayeran tanto ella como Temer. Respecto a la economía, a los indicadores económicos negativos, como inflación y el desempleo en alza, desvalorización histórica del real y estancamiento de la actividad económica, se sumó el jueves la rebaja de la nota de crédito del país por parte de la agencia de calificación Fitch, que no obstante no le quitó el grado inversor.

En su calidad de presidente de la Cámara baja, Cunha tiene en sus manos la potestad de acoger o archivar los pedidos de apertura de juicio político contra la mandataria, y la prensa especuló el jueves con un acercamiento entre él y el gobierno con intercambio de favores – él rechazaría el pedido de “impeachment” contra Dilma y el Partido de los Trabajadores (PT) le aseguraría su escaño –, pero él mismo negó esas conjeturas en forma tajante. El político evangélico avisó además que no pretende renunciar al cargo pese a las denuncias, pero no adelantó que hará con los pedidos de destitución de la mandataria del PT. In Página 12/ Argentina

Miguel

Miguel

Cunha lavó dinero en nombre de “Jesús”

LUJOS Y DELITOS DEL EVANGELICO DIPUTADO CONSAGRADO A LA MISION DE DERROCAR A DILMA

Cunha compró dos Porsche con dinero obtenido de sobornos en el escándalo del “Petrolao”

Cunha compró dos Porsche con dinero obtenido de sobornos en el escándalo del “Petrolao”

Los detalles de sus delitos, respaldados con documentos llegados de Suiza, donde escondió una fortuna, fueron divulgados tres días después de que Cunha estuvo a un tris de iniciar el proceso de “admisibilidad” del juicio político a Dilma.

Por Darío Pignotti
Página 12/  Argentina

Pasear en Porsche es algo divino. La Justicia brasileña descubrió que Eduardo Cunha, el evangélico diputado consagrado a la misión de derrocar a Dilma Rousseff por considerarla falta de ética, compró dos Porsche Cayenne, con dinero obtenido de sobornos en el escándalo del “Petrolao”. Uno de los Porsche se lo obsequió a su esposa, la periodista Claudia Cruz, muy bonita, de quien tal vez se enamoró cuando ella conducía los noticiosos de la TV Globo. El enemigo público número uno de Dilma lavó dinero sucio de petróleo a través de empresas de fachada como “Jesus.com.” y cuentas bancarias de una iglesia neopentecostal.

Los detalles de esos delitos, respaldados con documentos llegados de Suiza, donde escondió millones de dólares, fueron divulgados el viernes pasado tres días después de que Cunha estuvo a un tris de iniciar el proceso de “admisibilidad” del juicio político. Esto es, el golpe contra Dilma. Cunha, del oficialista (ma non troppo) Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) tuvo como aliado al Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) conducido por Aécio Neves, candidato presidencial en 2014 cuando Dilma lo derrotó por un pequeño margen en el ballottage.

El asalto golpista del martes 13 parecía inexorable pero fue neutralizado a último momento por el Supremo Tribunal Federal a través de una medida cautelar que desbarató, por lo pronto, la trama sediciosa acordada por Cunha y los hombres de Neves. Estas dos derrotas consecutivas del plan destituyente, el martes, a través de la cautelar del Supremo, y el viernes con las pruebas que imputan a Cunha, trajeron un respiro al gobierno.

Aunque no fue aventada la amenaza desestabilizadora, que promete continuar por meses sino años, sus principales instigadores Cunha y Neves, quedaron desmoralizados. Y en el caso de Cunha amenazado de un proceso que puede dejarlo sin fueros.

Dilma puede salir del pantano de la ingobernabilidad si sabe sacar provecho del traspié de sus adversarios y revisar los errores cometidos por su gobierno. Pero que nadie espere milagros. La presidenta no recuperará en el corto plazo la popularidad perdida, sólo la respalda el 10 por ciento, ni reactivará de inmediato una economía en recesión de casi el 3 por ciento para 2015. Está malherida pero no moribunda. Y tiene la legitimidad democrática que le reportan más de 54 millones de votos. Los sondeos, mañosos, inducen a creer que más del 60 por ciento de los brasileños apoya el impeachment, cuando lo cierto es que el activismo golpista se sustenta en las clases medias y blancas, las cuales le arrebataron la calle a la izquierda con movilizaciones que convocaron a millones de inconformes este año. No está demostrado que esa rebelión conservadora haya seducido a los sectores populares que, eso sí, rechazan el programa del neoliberal ministro Joaquim Levy que aumentó el desempleo, redujo salarios y recortó los recursos de algunos programas sociales.

Advertido de que Dilma le dio la espalda a sus electores con un programa similar al que hubieran aplicado los socialdemócratas de Neves, Luiz Inácio Lula da Silva comenzó una campaña para moderar el ajuste y promover la salida del titular de Hacienda, Levy. Con sombrero de campesino o sindicalista, según el auditorio, está recorriendo el país para recomponer el diálogo con los movimientos populares. El martes, el día que no ocurrió el golpe, Lula de gorrita con visera roja recibió a Dilma en el Congreso de la Central Unica de los Trabajadores, donde hubo consignas contra el impeachment y de rechazo al supuesto “tercer turno” electoral que quiere forzar Aécio Neves, después de perder en el segundo el año pasado.

Más allá de la mística del acto, donde también estuvo el ex presidente uruguayo José Mujica, se observa que la presidenta aún cuenta con algún margen de maniobra para dialogar con la mayor organización gremial que tiene como bandera el fin del ajuste. A partir de mañana comenzará a develarse la suerte de Levy en Hacienda y del “pemedebista” Eduardo Cunha en la presidencia de Diputados, y con ello el destino de un gobierno incierto.

Samuca

Samuca

E, apesar da provas, tudo ainda gira em torno do tóxico Eduardo Cunha

Presidente da Câmara, cada vez mais acossado no cargo, tenta negociar impeachment

eduardo cunha desenho
por ANTONIO JIMÉNEZ BARCA/ El País/ Espanha

Em 10 de abril de 2000, a apresentadora de um telejornal de uma emissora carioca, Claudia Cruz, deu, com uma cara de poker, a notícia da destituição por suposta fraude do diretor da Companhia Estadual de Habitação do Rio de Janeiro. O tipo em questão era um então desconhecido Eduardo Cunha. E a apresentadora com cara de poker era sua própria mulher informando, para sua desgraça, o destino do marido. Já se passaram 16 anos e o ultraconservador Cunha, nascido no Rio de Janeiro em 1959, já bastante conhecido, protagoniza todos os telejornais. Sua mulher, que nas contas na Suíça que engordam o escândalo se identifica simplesmente como “dona-de-casa”, também.

Eduardo Cunha, o polêmico e poliédrico presidente do Câmara, homem-chave na crise política que está fazendo sangrar o país – já que, por prerrogativas de seu cargo, ainda é o encarregado de lançar (ou não) o processo de destituição parlamentar (impeachment) contra sua inimiga declarada, a presidenta Dilma Rousseff –, fica mais acossado à medida que passam os dias: nesta semana, a Procuradoria-Geral da República tornou públicas várias contas abertas por ele na Suíça em nome da mulher e da filha, pelas quais foram movimentados mais de 24 milhões de dólares. Esse dinheiro, segundo a Procuradoria, provém de subornos de empresas que conseguiram contratos polpudos com a Petrobras. Ele, uma figura controversa desde sempre, cada vez mais acossado e cambaleante, mas ainda com o poder intacto, nega tudo e diz se sentir vítima de uma perseguição política.

Cunha, membro destacado da igreja evangélica, dono de centenas de domínios de internet nos quais aparece a palavra “Jesus” sem que se saiba muito bem o porquê, promotor há anos de um projeto de lei para criar o “Dia do Orgulho Heterossexual”, é, além disso, um parlamentar habilidoso, calculista e astucioso, obcecado pelo trabalho e conhecedor como ninguém dos regulamentos do Congresso.

Durante esta semana, ameaçou constantemente desencadear um imprevisível processo de impeachment, algo que só o presidente da Câmara pode fazer. Mas sem se decidir. Ele sabe que assim que fizer isso perderá automaticamente seu poder de negociar por sua sobrevivência. E precisa negociar: além do que resultar da revelação das contas na Suíça, um grupo de deputados já o denunciou à Comissão de Ética por considerá-lo corrupto e pede sua destituição. Para ganhar os votos necessários nessa comissão que pode afastá-lo do cargo, Cunha, em uma espécie de leilão silencioso, promete com uma mão ao Governo de Dilma Rousseff esquecer o processo de impeachment e com outra, à oposição, colocá-lo em andamento. Ninguém sabe que caminho ele vai seguir. Mas precisa seguir um. Um especialista em política radicado em Brasília assegura: “Se ele ficar quieto, afunda”.

Enquanto isso, sucedem-se as crescentes revelações e os detalhes quase obscenos sobre suas contas na Suíça (viagens em avião particular pagas pelos intermediários da Petrobras, um Porsche Cayenne de 400.000 reais utilizado por sua mulher incluído em uma conta denominada Jesus.com) e cresce a pressão sobre ele, deixando-o em xeque – ou fazendo-o cair no ridículo –, já que em março, em uma Comissão Parlamentar de Investigação, havia garantido solenemente que não tinha nenhum dinheiro no exterior. Hoje os jornais mostram a cópia do passaporte com que abriu as famosas contas, os endereços e telefones no Rio de Janeiro e em Brasília que forneceu para abri-las e a razão pela qual pedia que a correspondência de suas operações secretas fosse enviada a Nova York: “O sistema postal brasileiro não é muito confiável”, afirmou, segundo a Procuradoria.

Ele continua negando tudo, acusando o procurador-geral da República, Rodrigo Janot, de persegui-lo politicamente e de estar por trás de tudo. Em um comunicado oficial, acrescenta, maliciosamente: “É muito estranha essa aceleração de procedimentos (…) às vésperas das decisões sobre o impeachment”.

Antes de ser deputado, foi funcionário de escritório, corretor de seguros, economista, agente de bolsa e empresário de rádio, entre outras coisas. Começou sua carreira política ao lado de Paulo César Farias, tesoureiro de campanha de Fernando Collor de Mello, que renunciou à presidência acossado por suspeitas de corrupção antes que fosse iniciado contra ele um processo de impeachment em 1992. Um ano antes, Cunha tinha sido nomeado presidente da Empresa de Telecomunicações do Estado do Rio de Janeiro (Telerj). Ali, entre outras coisas, ampliou o uso do celular no país, colocou a voz de sua amada Cláudia Cruz nas secretárias eletrônicas e nas mensagens de voz e foi, finalmente, acusado de irregularidades por contratos obscuros e superfaturamentos.

Pertence ao Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), uma formação cuja ideologia se adapta dependendo de onde sopre o vento do poder. Mas também é líder do grupo de deputados evangélicos, que engloba 52 dos 513 membros da Câmara dos Deputados. Parecem poucos, mas, dada a fragmentação do Congresso brasileiro, não são tão poucos assim. Também faz parte da chamada “bancada da bala”, que defende a liberalização da posse de armas. Durante sua vida parlamentar, apresentou projetos de lei que beiram o insulto, como um em defesa dos direitos dos heterossexuais. Antiabortista furioso, é partidário de castigar com dez anos de prisão os médicos que atenderem mulheres desejosas de interromper sua gravidez.

Com as últimas revelações sobre suas contas na Suíça, muitos o dão por acabado. Mas não todos, começando por ele mesmo. Um analista político que o conhece de Brasília afirma que ele está acostumado a andar a toda velocidade em ambientes hostis e com muita pressão. Já foi comparado muitas vezes com o inteligente, cínico, bissexual, intrigante, maquiavélico e obcecado pelo poder Frank Underwood, protagonista da série norte-americana House of Cards, um congressista de Washington capaz de arremessar uma jornalista nos trilhos do metrô para silenciar uma informação. “Não sou como ele”, respondeu de forma reveladoramente curta meses atrás. “Não sou assassino nem homossexual.”