O futuro dos aposentados na mexicanização do Brasil

indignados privataria deu nisso

O neoliberalismo de Fernando Henrique representou o mesmo entegrismo de Carlos Salinas no México, de Carlos Menem na Argentina, de Alberto Fujimori no Peru.

Com a recente aprovação da lei da terceirização, com os cortes nos serviços sociais, prometidos pelo ministro Joaquim Levy, ex-chefe do Tesouro do governo de Fernando Henrique, devemos temer o pior para o trabalhador brasileiro.

No mais, temos uma política de quintal, com as constantes ameaças de retorno da ditadura, e uma polícia violenta e genocida.  A prevista e esperada mexicanização do Brasil com Aécio Neves ou Marina Silva presidente, continua uma ameaça neste segundo governo de Dilma Rousseff de todo o poder ao PMDB, um partido tão direitista quanto o DEM e o PSDB, e que possui a vice-presidência da República (Michel Temer), e as presidências da Câmara dos Deputados (Eduardo Cunha) e do Senado Federal (Renan Calheiros).

La mayoría de los mexicanos tiene un salario miserable; cuando se jubilen morirán de hambre

Gianfranco Uber

Gianfranco Uber

por Pedro Echeverría V.

1. El sistema de pensiones en México se inició en la década de los noventa, cuando gobernaba Carlos Salinas y el neoliberalismo y la privatización se profundizaba: En 1992 se creó el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) extensivo a trabajadores del IMSS e ISSSTE bajo la lógica de las cuentas de capitalización individual donde los trabajadores ahorrarían recursos a lo largo de su etapa productiva en una cuenta individual que sería administrada por empresas financieras del sector privado.

2. Estaba claro el objetivo: manejar miles de millones de pesos de pensiones y jubilaciones para hacer negocios privados. Se denunció que era un saqueo descomunal y que los jubilados y pensionados no alcanzarían ni la mitad de su dinero al jubilarse. El sistema solidario de reparto y beneficios definidos fue sustituido por cuentas individuales administradas para el Retiro (AFORE). En 1995 se realizó una reforma a la Ley del Seguro Social teniendo al Seguro de Invalidez, Vida, Cesantía y Muerte como su objetivo.

3. En México año 2015 el “salario mínimo” por ocho horas de trabajo, es de 69 pesos diarios, es decir, 4.5 dólares al día. ¿Por qué no se paga por lo menos un dólar la hora? En EEUU los trabajadores han estado haciendo movilizaciones para que les paguen 25 dólares la hora y en algunos países del norte de Europa se exige incluso 35 dólares por cada 60 minutos de labor. ¿Cuánto cobrarán de jubilación o pensión en los EEUU para que sus ex trabajadores o ex empleados puedan pasear por el mundo, comprar lo que necesiten y gozar de una vida sin preocupaciones económicas?

4. Hoy se ha publicado en México (La Jornada) acerca del pago de pensiones por una vida de trabajo: “Un trabajador de tres salarios mínimos con la aportación obligatoria actual, podría alcanzar una pensión de 2 mil 707 pesos, equivalente a 43 por ciento de su salario. Pero, si este trabajador estuviera interesado en obtener ingresos por jubilación equivalentes a 50, 60 o 70 por ciento de su sueldo, debería ahorrar voluntariamente 4, 7 y 9 por ciento de sus ingresos, respectivamente”. Ni la burla perdonan los administradores de la burguesía: ¿Cómo puede ahorrar un trabajador si sus ingresos diarios no le alcanzan para vivir?

5. Pero, además, como si fuera una burla señalan que “Hay otros niveles salariales en peores condiciones: La situación de un cotizante de 15 salarios mínimos es más extrema, dijo la Consar (el sistema de ahorro para el retiro), y añadió que en este caso sin ahorro adicional obtendría una pensión que corresponde a 27 por ciento de su salario. Ello explica que debería ahorrar de manera voluntaria 6, 8 y 11 por ciento de sus ingresos para alcanzar tasas de remplazo (porcentaje de ingresos que obtendría a la jubilación respecto de su salario) de 50, 60 y 70 por ciento, respectivamente.

6. Se supone que después de trabajar 30 años –es decir los mejores años de nuestra vida produciendo para todo el país- al retirarnos no solo deberíamos recibir el 100 por ciento de nuestros ingresos sino además una compensación como premio al trabajo. Sin embargo en el capitalismo mexicano ofrece un 27 por ciento del salario (si hoy mal vives con 100 pesos al jubilarte cobrarás 27 pesos) y sólo si ahorras podrías alcanzar una jubilación mayor. En México antes incluso se hablaba de jubilación estática (que se reducía) y jubilación dinámica que aumentaba al ritmo del salario.

7. La mayoría de los empleados y trabajadores mexicanos tiene sólo un salario mínimo, otro alto porcentaje cobra dos salarios mínimos y muchos tres salarios. Hay profesionistas de cuatro a siete salarios y algunos privilegiados cobran de 10 a 20 salarios mínimos. ¿Sabes cuántos salarios y sus respectivas compensaciones cobran los diputados, senadores, gobernadores, los del INE, los de la Suprema Corte, el Presidente de la República, sus ministros y demás comisionados? Entre 120 y 300 salarios mínimos, es decir entre 250 mil a 600 mil pesos al mes. Estos políticos nunca han necesitado jubilación porque les basta con sus “bonos de retiro” y el producto de sus negocios.

8. Se ha señalado que la explotación laboral de los trabajadores agrícolas no puede explicarse sin la ‘‘complicidad’’ de los gobiernos federal y de los estados con sindicatos charros y patrones explotadores, además de enganchadores que actúan bajo la protección gubernamental. ‘‘Hay negligencia y hasta complicidad. Existe una abierta protección a los patrones por parte del gobierno federal y de los gobiernos de los estados, de los sindicatos oficiales que brindan protección a los patrones de manera particular y también a los enganchadores, con lo cual hay un verdadero sesgo en cuanto a aplicar el estado de derecho’’

9. ¿Puede acaso ignorarse que en el amplio campo mexicano hay un alto porcentaje de trabajadores que vive en la total marginación con uno o dos dólares diarios que no sabe lo que significa jubilación o pensión, que no tiene acceso a la escuela o a los sistemas de salud? Así que la batalla por eliminar los salarios de hambre no sólo es una obligación ineludible de los trabajadores activos; también los trabajadores jubilados deben luchar junto a ellos para lograr aumentos que impidan mayor mortandad por inanición y hambre. Si los jubilados no lucharon cuando eran trabajadores activos, que laven sus culpas antes de morir.

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México. La inestabilidad social (video)

– No hay crecimiento económico neoliberal
– Amenaza EUA con su intervencionismo

 SvitalskyBros

SvitalskyBros

por Salvador González Briceño
Alai

Otra tomadura de pelo, como tantas para los mexicanos. Por la banca internacional, los que responden a los intereses de Washington e imponen las condiciones cuando de reformas estructurales se trata, como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ahora resulta que la prospectiva de crecimiento de la economía en México para el presente año y hasta el 2020, elaborada por el FMI será de ¡3.5% del PIB!; eso sí, presunto respiro, muy superior al promedio del ¡2.3% de las últimas tres décadas!

Engaño total. México tiene años y felices días que no da una. Son los gobernantes que desde Miguel de la Madrid a la fecha solo copian las recetas dictadas primero por los Chicago Boy y luego la banca internacional. Quien controla la economía lo domina todo. Todavía peor, “El que controla los alimentos controla el mundo”, como diría uno de los mayores operadores del Departamento de Estado y las estrategias de la CIA en Latinoamérica, el exsecretario Henry Kissinger.

Pero con Carlos Salinas arreció la cosa. Si tuviésemos que responder solo con el nombre a la cuestión de quién ha sido, o han sido, los peores presidentes de México por el daño causado en las últimas tres décadas, dos se llevan el premio: Salinas y Calderón. Pésimos. El primero porque destruyó una economía que costó años articular y que desde la década de los 40 creció a tasas muy por arriba de los 2, 3 y 4%. El segundo, porque destruyó lo más preciado para la vida social de un país: su seguridad. Ambas acciones responden a la estrategia de Washington, de desestabilización de México.

Estados Unidos quiere a un país sometido al sur de su frontera. No a un país boyante. Quiere disponer en cuando lo requiera, de todos los recursos que el territorio todavía posee. Quiere el petróleo del golfo, el gas de los estados del norte, el uranio de Chiapas, el oro y la plata y todos los demás recursos del resto del país. Quiere intervenir cada que quiera, como la nueva ley de aguas acá para que las empresas del fraking dispongan de la materia prima de dicha técnica destructiva del medio ambiente. Todavía hace falta denunciar lo suficiente para la contención de este problema.

Incluso la amenaza de EUA hacia México es de alcance militar. Pero no saben cómo y busca pretextos. Por eso están arguyendo las peores ficciones, como lo han intentado tantas veces y por muchas vías. Lo último es, dizque por la presencia del estado islámico (¡que ni es Estado ni es islámico!) en la frontera norte de México listos para invadir territorio gringo (¡re contra sic!). Antes no faltó quien dijera que los terroristas se habían “asociado” a los carteles de la droga mexicanos, para amenazar a EU. Chapuzas de a dólar.

Con estas breves referencias solo quiero ejemplificar que la principal arma de un país (como EU) para controlar a otro (en el caso México), es imponiéndole los artilugios económicos que se filtran desde el gobierno hasta la población mediante las “políticas públicas”. Pero hay muchos métodos más. Y todo lo ha aplicado México como alumno ejemplar incluso más estricto que Chile, país en dónde los pupilos de Friedman aplicaron su estrategia de contención, mejor dicho, de choque militar.

Contención de todo, pero principalmente de los salarios, de la inflación, del trabajo, de los niveles de bienestar alcanzados en décadas atrás. México se distinguió por décadas porque su modelo de desarrollo “hacia adentro” le funcionó. Luego vino el modelo de desarrollo “hacia afuera” que todo se llevó con la globalización para el desarrollo. Dicho modelo se llevó la riqueza, el crecimiento, la salud, la educación (Chile también anda por las mismas, los estudiantes luchando por el rescate del sistema educativo; como acá los politécnicos, del IPN), se esfumó todo. Las cifras lo comprueban. Porque en cuanto dejó de funcionar el modelito llamado neoliberal, dejó de aplicarse en los propios países madre: EUA (Ronald Reagan) y la Gran Bretaña (Margaret Thatcher).

México sigue mal desde entonces a la fecha. Nada crece. Al contrario, todo se contrae. O aumenta pero al revés, como la pobreza y la pobreza extrema. La desaparición de la clase media, la educación, el empleo, los derechos históricos de los trabajadores, el abandono del campo, la caída de los salarios con su correspondiente pérdida de poder adquisitivo, etcétera. Por eso tenemos ahora un país con una tremenda inestabilidad social. Porque la estratagema del imperio apunta, insisto, hacia la desestabilización del país. Eso conlleva muchas aristas. Apunta directamente a las últimas políticas aplicadas en México, pero dictadas desde EUA.

Y de las últimas “reformas estructurales”, simple entreguismo del sector energético a las empresas extranjeras; con todo y algunos cuates también participen, como al magnate Carlos Slim que ya lo hace desde 2013 con Cicsa y ahora con la nueva empresa Carso Oil & Gas. Enrique Peña Nieto ha cerrado la pinza de las reformas iniciadas por Salinas; la mejor muestra de ello es que en el gabinete económico los funcionarios tienen línea salinista; en Hacienda, en Economía, en el Banco de México. Un Banxico totalmente al servicio no del peso frente al dólar sino de los especuladores monetarios extranjeros. Por todo Peña es felicitado en el extranjero, particularmente por el presidente Barack Obama.

En fin. El caso es que conforme a las propias estimaciones de Hacienda de que la economía mexicana tendría una mayor expansión “debido a la aprobación de las reformas estructurales”, entre 2013 y 2018, eso está por verse. No hay solidez para el crecimiento de México que también pregona el FMI. Por la contracción generalizada en todas las ramas y sectores, los únicos son aquellos como el automotriz que maquila a las matrices. México apunta hacia eso, a convertirse de plano en simple país maquilador.

Inestabilidad, desestabilización, injerencia extranjera y atentados permanentes contra la seguridad nacional de México son líneas del norte. Y los gobernantes mexicanos, diciendo que sí a todo. Estrategias van, estrategias vienen, y el deterioro se acelera. Ni con la barita mágica del FMI saldremos adelante, sin cambio de rumbo. Mucho menos cuando el país se está militarizando, comprando armas al norte.

Video prohibido

Qué significa para Venezuela ser calificada por Estados Unidos como “una amenaza para su Seguridad Nacional”

por Basem Tajeldine

 
El imperialismo estadounidense ha dado un nuevo paso en dirección a profundizar las agresiones contra la Revolución Bolivariana. Frustrados y desesperados por 16 años de fracasos políticos y militares en Venezuela: por la victoria electoral del presidente Hugo Chávez en 1998; por los fracasados intentos de chantajearlo en sus primeros años de gobierno; por la fallida intentona golpista de 2002; el fracasado sabotaje petrolero en 2003; la captura de 200 paramilitares colombianos en 2004, que se disponían para un plan magnicida; las sucesivas 19 derrotas electorales de sus factores políticos mercenarios-agentes de los Estados Unidos; la victoria electoral del presidente Nicolás Maduro tras la desaparición física del presidente Comandante Hugo Chávez en 2013; la inefectiva guerra económica; el estropeado plan denominado “La Salida” del seudo líder opositor Leopoldo López en prisión desde 2014; y por su más reciente frustrado golpe de Estado, en el que se pretendía bombardear sitios estratégicos en la ciudad capital y asesinar al presidente Nicolás Maduro, etc., hoy las hienas imperiales pasan a la ofensiva criminal directa contra el país.

La más reciente orden ejecutiva de la Casa Blanca que pretende calificar a Venezuela como una “amenaza para la seguridad” de los Estados Unidos, reza textualmente lo siguiente: “Yo, Barack Obama, (…) considero que la situación en Venezuela (…) constituye una amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y la política externa de Estados Unidos (…) “Por ello declaro una emergencia nacional para enfrentar esa amenaza” [1]. Ésta desfachatada, ridícula e irracional declaración de amenaza intervencionista contra el gobierno revolucionario, viene a constituir el punto más álgido de todas las agresiones imperialistas de los últimos años.

Sin embargo, lejos de significar ésta una simple “reacción desesperada” o juego de palabras de la Casa Blanca –que no deja de serlo- ante las políticas de reciprocidad diplomática recientemente exigidas por el valiente gobierno de Venezuela, en atención a las leyes internacionales [2], la administración del premio Nobel de la “Paz” de los sepulcros, el torcedor de brazos Barack Obama, abre las puertas para la activación de planes violentos que hemos venido advirtiendo.

Las hienas imperiales estadounidenses vienen proyectando desde mucho tiempo (2) dos escenarios contra Venezuela. El primero de ellos, es la intervención militar directa con marines estadounidenses, justificada en la “Responsabilidad de Proteger” a supuestos estudiantes y dirigentes opositores que los medios internacionales dicen “son víctima de la más cruel dictadura”. Para la ejecución del plan, sus agentes políticos-mercenarios en el país han recibido importantes sumas de dinero (en dólares estadounidenses) de Estados Unidos [3] con el propósito de financiar la logística necesaria para generar y mantener un clima de violencia generalizada y/o guerra civil en el país que legitime una intervención militar del imperio “benevolente” estadounidense, en aras de “hacer retornar la Paz en Venezuela”. Pero fracasaron en 2014, y volvieron a fracasar en lo que va de 2015.

Los recurrentes fracasos de los planes de desestabilizar Venezuela han llevado al imperialismo a cambiar de estrategia.

Con la declaración de Venezuela como “amenaza para la Seguridad de los Estados Unidos”, las hienas imperiales parecen concebir hoy la agresión mercenaria indirecta como el plan la más idóneo para procurar desgastar al gobierno revolucionario, de cara a las próximas elecciones. Por medio de esa declaración, el gobierno estadounidense podría desde ya justificar el uso de fondos públicos estadounidenses para financiar grupos mercenarios-terroristas y sus acciones contra objetivos civiles y militares en Venezuela.

La Casa Blanca ha firmado una declaración de guerra contra Venezuela

Son ejemplos Siria, Irak, Libia y Ucrania, donde los servicios secretos de Estados Unidos han venido entrenando y armando a los diferentes grupos fundamentalistas y neonazis ISIS-Daesh (mal conocidos como Estado Islámico), Frente Al Nusrah (rama de Al-Qaeda en Siria), y Esvoboda, Sector Derecho, entre otros, para combatir contra el gobierno legítimo de Bashar Al assad en Siria y Víctor Yanukovich en Ucrania.

La declaración de guerra contra Venezuela de la administración Obama, también recuerda el caso Nicaragüense en 1985, cuando aquel país fue igualmente declarado por el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan como “una peligrosa amenaza para la seguridad de los Estados Unidos”. En aquella oportunidad, el gobierno de Reagan autorizó a la CIA para brindar apoyo a los grupos mercenarios Contras, que luchaban contra el gobierno de los sandinistas y operaban desde Costa Rica y Honduras [4]. El desgaste de las fuerzas sandinistas en Nicaragua por la acción de los Contras, hizo posible la victoria del a candidata imperial Violeta Chamorros en las elecciones presidenciales celebradas en 1990.

El presidente Maduro se ha crecido en las dificultades, y respondido valientemente a las amenazas imperiales como genuino hijo político del Comandante eterno Hugo Chávez. Cuenta con el respaldo mayoritario del pueblo venezolano, con la solidaridad mundial y con aliados estratégicos como Rusia y China.

Fuentes:

[1] Obama dice que la situación en Venezuela es una “amenaza para la seguridad nacional” de EEUU http://www.noticias24.com/internacionales/noticia/99332/obama-dice-que-la-situacion-en-venezuela-es-una-amenaza-a-la-seguridad-nacional-de-ee-uu/

[2] Reciprocidad: Venezuela establecerá Visas para estadounidenses. http://www.vtv.gob.ve/articulos/2015/02/28/reciprocidad-venezuela-establecera-visas-a-viajeros-de-eeuu-y-cobradas-en-dolares-video-4593.html

[3] Oposición recibe pacas de dólares de Estados Unidos http://www.aporrea.org/actualidad/n212669.html

[4] Reagan en Latinoamérica http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3784000/3784325.stm

VENEZUELA

VENEZUELA

Florida, Estados Unidos

Florida, Estados Unidos

Yanis Varoufakis: Não há tempo para jogos na Europa

Yannis Behrakis Reuters

Yannis Behrakis Reuters

 

ATENAS — Escrevo este artigo à margem de uma negociação crucial com os credores do meu país — uma negociação cujo resultado poderá marcar uma geração, e tornar-se mesmo um ponto de viragem quanto aos efeitos da experiência da Europa com a união monetária.

Teóricos dos jogos analisam negociações como se elas fossem jogos de divisão de bolos em que participam jogadores egoístas. Por ter, na minha vida anterior, na qualidade de académico, estudado durante muitos anos a Teoria dos Jogos, alguns comentadores precipitaram-se a concluir que, na qualidade de ministro das Finanças grego, estava a conceber bluffs, estratagemas e outras opções, tentando obter uma posição de vantagem apesar de dispor de um jogo fraco.

Nada podia estar mais longe da verdade.

Quando muito, o meu passado de Teoria dos Jogos convenceu-me de que seria uma completa loucura pensar nas atuais deliberações entre a Grécia e os nossos parceiros como um jogo de regateio a ser ganho ou perdido através de bluffs e subterfúgios táticos.

O problema da Teoria dos Jogos, como eu costumava contar aos meus alunos, é o de assumir como dado adquirido os motivos dos jogadores. No poker ou no blackjack, esta premissa não é problemática. Contudo, nas atuais deliberações entre os nossos parceiros europeus e o novo governo grego, aquilo que se pretende no fim de contas é forjar novos motivos. Criar uma nova mentalidade que transcenda divisões nacionais, dilua a distinção credor-devedor em prol de uma perspectiva pan-europeia e que ponha o bem comum europeu acima da mesquinhez política, dogma nocivo se generalizado, e da mentalidade nós-contra-eles.

Como ministro das Finanças de uma pequena nação, com enormes restrições orçamentais, sem um banco central próprio e vista por muitos dos nossos parceiros como devedor problemático, estou convencido de que temos uma única opção: afastar qualquer tentação de tratar este momento decisivo como um ensaio estratégico e, em vez disso, apresentar honestamente os fatos da economia social grega, apresentar as nossas propostas para que a Grécia volte a crescer, explicando os motivos pelos quais elas são do interesse da Europa, e revelar as linhas vermelhas que a lógica e o dever nos impedem de ultrapassar.

A grande diferença entre este governo grego e o anterior tem duas vertentes: estamos determinados a combater interesses para dar um novo impulso à Grécia e conquistar a confiança dos nossos parceiros e estamos determinados a não ser tratados como uma colônia da dívida que deve sofrer aquilo que for necessário. O princípio da maior austeridade para a economia mais deprimida seria pitoresco, se não causasse tanto sofrimento desnecessário.

Frequentemente, perguntam-me: e se a única forma de assegurar financiamento for ultrapassar as linhas vermelhas que estabeleceu e aceitar medidas que considera serem parte do problema e não da solução?

Fiel ao princípio de que não tenho direito a fazer bluff, a minha resposta é: as linhas vermelhas não serão ultrapassadas. De outra forma, não seriam verdadeiramente vermelhas, seriam um mero bluff.

E se tudo isto trouxer muito sofrimento ao seu povo? Perguntam-me. Está, certamente, a fazer bluff.

O problema desta linha argumentativa é o de partir do princípio, de acordo com a Teoria dos Jogos, de que vivemos numa tirania de consequências. Que não há circunstâncias nas quais devemos fazer o que é correto, não como estratégia, mas por ser…correto.

Contra este cinismo, o novo governo grego irá inovar. Iremos cessar, independentemente das consequências, acordos que são errados para a Grécia e errados para a Europa.

O jogo do “adiar e fingir”, que começou depois de o serviço da dívida pública grega não poder ter sido cumprido em 2010, vai acabar.

Acabaram-se os empréstimos – pelo menos, até termos um plano credível de crescimento da economia para pagar esses empréstimos, ajudar a classe média a recuperar e resolver as terríveis crises humanitárias.

Acabaram-se os programas de “reforma” que se dirigem aos pobres pensionistas e a farmácias familiares e mantém intocável a corrupção em grande escala

O nosso governo não está a pedir aos nossos parceiros uma solução para pagar as dívidas. Estamos a pedir alguns meses de estabilidade financeira que nos permita criar reformas que uma extensa camada da população grega possa assumir e apoiar, para podermos voltar a ter crescimento e acabar com a nossa falta de capacidade de pagar as nossas dívidas.

Pode pensar-se que esta retirada da Teoria dos Jogos é motivada por uma qualquer agenda de esquerda radical. Nem por isso. Aqui, a maior influência é Imannuel Kant, o filósofo alemão que nos ensinou que a saída racional e livre do império da conveniência é fazer aquilo que é correcto.

Como sabemos que a nossa modesta agenda política, afinal de contas a nossa linha vermelha, em termos kantianos, é a correcta?

Sabemos, olhando nos olhos dos esfomeados nas ruas ou contemplando a pressão sobre a nossa classe média, ou considerando os interesses dos diligentes trabalhadores de cada aldeia, vila e cidade na nossa união monetária. No fim de contas, a Europa só recuperará a sua alma quando recuperar a confiança das pessoas, pondo os interesses delas na linha da frente.

 

Yanis Varoufakis é o ministro das Finanças da Grécia. Publicado no New York Times

Venezuela desarticula intento de golpe avalado por EEUU

 

Fernando Vicente Prieto
notas.org.ar

 

Adán Iglesias

Adán Iglesias

El gobierno bolivariano informó que fueron evitados ataques con un avión militar, articulados en un mismo plan con acciones mediáticas y políticas. Los puntos en la mira incluían el palacio presidencial de Miraflores, el ministerio de Defensa y Telesur. Siete oficiales de la fuerza aérea fueron detenidos en Caracas. También se encuentran implicados dirigentes políticos de la derecha venezolana y altos funcionarios de EEUU.

La fecha elegida, el 12 de febrero. A un año del comienzo de las guarimbas que intentaron el derrocamiento del gobierno bolivariano. El nombre del plan: Operación Jericó. Los detenidos son generales y tenientes de la Aviación, que contaban con financiamiento y dirección de sectores civiles.

La cadena de eventos se activaría con la publicación de un manifiesto en periódicos de circulación nacional, firmado por prominentes figuras de la derecha, ya implicados en #LaSalida. Ese mismo día, un grupo de “jóvenes estudiantes” generararían disturbios en el barrio de la familia de Maduro. Esto sería convenientemente difundido por CNN y otras cadenas, preocupadas en instalar la supuesta “ilegitimidad y represión del régimen”. En ese contexto, al menos un avión militar sobrevolaría Caracas y atacaría varios puntos clave, mientras se difundía un pronunciamiento que ya estaba grabado en video y convocaba a la rebelión militar.

​La derecha venezolana y el gobierno de EEUU

El plan, abortado pocas horas antes de su ejecución, se basaba en un programa político muy claro, contenido en la declaración que activaría el golpe. Disolución de los poderes públicos, designación de una nueva directiva de PDVSA, “insertar al país” en los circuitos financieros internacionales, privatizar las empresas básicas, resarcir a los empresarios expropiados por el proceso revolucionario, son algunos de los puntos que orientaban la restauración conservadora, dirigida a borrar los avances sociales de los últimos quince años.

Hasta el momento se sabe que el manifiesto – que convocaría a un “gobierno de transición”- estaba firmada por Antonio Ledezma, Leopoldo López y María Corina Machado, entre otros dirigentes con pasado y presente alineado con los intereses de EEUU y poco apego a la “democracia”. Los tres fueron activos partícipes del revertido golpe de abril de 2002 y el año pasado, los principales convocantes a #LaSalida, que culminó con 43 personas asesinadas, varias de ellas a causa de disparos efectuados por francotiradores expertos.

Además de las caras visibles de siempre, otros altos dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) aparecen involucrados en graves acusaciones. Según surge de la declaración judicial de uno de los detenidos – el general de división Maximiliano Hernández -, la persona que eligió los “objetivos tácticos” que serían atacados por el avión Tucano es el diputado Julio Borges. Se trata de uno de los principales dirigentes de Primero Justicia, el partido conducido por Henrique Capriles. Según el testimonio, durante enero Borges participó en numerosas reuniones donde se definieron los detalles del plan y en ese contexto eligió los objetivos.

En su denuncia al país, el presidente Nicolás Maduro acusó directamente al gobierno de Estados Unidos de estar financiando, organizando y protegiendo a los actores del intento. Entre otras informaciones, reveló que a los oficiales implicados en los últimos días se les concedió la visa norteamericana, ante la eventualidad de que el plan fracasara.

Pocas horas más tarde, los dirigentes Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez señalaron a la Encargada de Negocios de la Embajada de EEUU, Kelly Keiderling, como el principal enlace en el país entre el gobierno norteamericano y los golpistas.

De acuerdo a las declaraciones en sede judicial de José Gustavo Arocha Pérez, otro de los detenidos, se trata de una continuación del plan decidido en la llamada “Fiesta mexicana”. Allí participaron él mismo y el general Ascanio Tovar, junto a organizadores y financistas como Gustavo Tovar Arroyo, Pedro Burelli, Jon Goicoechea y dirigentes de partidos de derecha, entre ellos Freddy Guevara, de Voluntad Popular.

En reuniones posteriores en EEUU, también participó Peter Ackerman, discípulo de Gene Sharp e influyente “asesor” de los planes de EEUU en Siria y en Ucrania.

Burelli, Diego Arria y María Corina Machado mantenían comunicación permanente entre sí y con altos funcionarios del Departamento de Estado, como ya se había conocido durante 2014 mediante la difusión de correos electrónicos.

En las computadoras de los oficiales detenidos se encontraron fotos de los puntos a bombardear, además de fusiles R15, granadas, pistolas y uniformes y teléfonos “que continúan hablando”.

Según se informó, el avión no se activaría desde Venezuela, sino que se utilizaría algún país limítrofe para el despegue. Por esta razón, durante la jornada del jueves el gobierno bolivariano se comunicó de urgencia con el Reino de Holanda -colonizador de las islas caribeñas de Aruba, Curazao y Bonaire, a pocos kilómetros de la costa venezolana- y se intentó comunicar con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, sin poder lograrlo.

“Necesario es vencer”

“No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”, repitió el presidente Maduro, recordando al patriota José Félix Ribas, artífice de la resistencia al colonialismo español. Con esas palabras, Ribas arengó a las tropas antes de la batalla de la Victoria, uno de los combates decisivos de la gesta independentista, ocurrido el 12 de febrero de 1814.

“En cualquier escenario que venga, tenemos que garantizar la victoria de la revolución, de la Patria, de la independencia”, planteó Maduro. “En cualquier escenario. No puede haber un nuevo 11 de abril (de 2002). El 13 tiene que estar antes”.

Maduro aseguró que buscaba estar “uno o dos pasos antes” de los planes golpistas, pero que ante cualquier eventualidad que implicara su desaparición, el pueblo debía salir a la calle con fuerza a defender la democracia y acelerar la revolución. “Desde mi corazón, si me pasara algo los llamo a decretar un 13 de abril civico militar y responder al golpe de Estado con toda la fuerza popular, y acelerar la Revolución, radicalizarla al más alto nivel. Es una orden que les doy. ¡Vacilar es perder!”.

El 12 de febrero

Mientras se producían nuevas detenciones, pero antes de que los hechos tomaran estado público, movilizaciones de signo opuesto recordaron las guarimbas, iniciadas simbólicamente con el ataque a la sede del Ministerio Público, exactamente un año atrás.

Ante el aniversario, la derecha apareció fragmentada y con escasa convocatoria. En la capital, sus actividades principales fueron una asamblea en la Universidad Central de Venezuela y una débil movilización por el este de la ciudad. Mientras tanto, la juventud chavista se concentró en las principales ciudades en gran número. En Caracas, cientos de miles de jóvenes marcharon atravesando el centro, recordaron a Robert Serra -joven diputado asesinado en 2014 por el paramilitarismo– y manifestaron su compromiso con la Revolución y la defensa de la democracia.

¡No al pago de la deuda!

¡No al pago de la deuda si queremos vivir como personas dignas dueñas de su futuro! El imperialismo no lo permitirá y saboteará todas las iniciativas populares. Pero los revolucionarios deben estar preparados para todo el arsenal de maniobras tergiversadoras, manipuladoras, calumniadoras y asesinas, llegado el caso. Thomas Sankara era consciente del camino emprendido, y por eso terminaba todos sus discursos con el lema del Che: “Patria o muerte

 

Grecia, escucha a Sankara

Josetxo Ezcurra

Josetxo Ezcurra

por Manuel Almisas Albéndiz

 

“Es terrible el precio pagado por África y los africanos al desarrollo de la humanidad. Un precio pagado sin recibir nada a cambio. Nuestra es la sangre que ha alimentado las raíces del capitalismo, provocando y consolidando nuestro subdesarrollo”
Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso, 1983-1987.

Desde el principio de su gobierno, el país más pobre de África adoptó una posición contundente sobre la cuestión de la deuda externa, que estrangulaba las ya débiles y miserables economías africanas. En 1983, año de la revolución encabezada por Sankara, la deuda del antiguo Alto Volta asciende a 398 millones de dólares, o lo que es lo mismo, el 40% del PIB. Cuatro años más tarde, este valor se duplica. El líder tanzano Julius Nyerere, que en 1983 era presidente de la OUA, declaró: “El peso aplastante de las deudas africanas actualmente es intolerable. No estamos en condiciones de poder pagar. ¿De verdad tenemos que dejar que nuestra gente muera de hambre para pagar las deudas?”. La deuda quita los escasos recursos postcoloniales y contribuye a perpetuar la pobreza, cada vez más extendida. Muchos países africanos se ven obligados a gastar hasta un tercio de su PIB para devolver los préstamos, descuidando aspectos como la educación y la sanidad de sus poblaciones. En palabras de Thomas Sankara, “la deuda, en su forma actual, es una reconquista colonial organizada con pericia para que África, su crecimiento y desarrollo, obedezcan a reglas que nos son totalmente ajenas”. Y prosigue apartando las razones morales capitalistas: “La deuda no debe ser devuelta, porque si nosotros no pagamos, los dueños del capital no se van a morir, de eso estamos seguros; si, en cambio, pagamos, nosotros sí moriremos, de eso estamos completamente seguros…”.

Para los países empobrecidos por el expolio capitalista de siglos, es imposible salir de la espiral sin fin de la deuda, cada vez mayor por intereses leoninos y condiciones inaceptables. África sencillamente no puede cumplir las exigencias de los países ricos de Occidente, y Sankara va más allá cuando declara que “son ellos los que tienen con nosotros una deuda que nunca podrán pagar, la deuda de la sangre que hemos vertido”. El nuevo estado popular de Burkina Faso “no se siente responsable de la deuda que tiene, porque ya la hemos pagado con la colonización. Han exterminado a nuestras familias, han explotado nuestro suelo y nuestro subsuelo, y no nos han dejado nada”. Ese mismo razonamiento es el que expuso el gobierno del país de los soviets en octubre de 1917 cuando declaró que no se sentían responsables de la deuda contraída por la despótica Rusia zarista. Ese impago de la deuda fue vital para emprender con ilusión y esfuerzo colectivo un desarrollo independiente y soberano de la primera revolución obrera y campesina de la historia.

país pobre pirata globalização

¿De qué deuda pueden hablar las potencias capitalistas cuando entre 1451 y 1870 cerca de diez millones de africanos y africanas, en su mayoría de constitución sana y en plena juventud, fueron llevados lejos de su tierra, privando a sus comunidades de origen de la mejor energía vital y fuerza de trabajo? Y de ellos, se calcula que un millón perdió la vida en las travesías atlánticas en los barcos negreros. El cinismo es mayúsculo: encima hablan de que es “justo” y “moral” pagar la deuda contraída con el Banco Mundial o el FMI. Sankara propone al resto de presidentes africanos crear el Frente Unido de Addis Abeba, con el objetivo de negarse conjuntamente a pagar la deuda, y para terminar de convencer a algunos líderes poco dispuestos a violar acuerdos y convenciones, les explica: “Estamos seguros que nos mantenemos dentro del respeto de la moral y de la palabra; porque nosotros no podemos tener la misma moral que los otros. ¡No existe la misma moral entre ricos y pobres! El Evangelio y el Corán no pueden servir del mismo modo a quien explota al pueblo y a quien es explotado… Tenemos que reconocer que los mayores ladrones son los más ricos. Un pobre, cuando roba, comete un pequeño delito, para sobrevivir, por necesidad; en cambio, los ricos roban los impuestos, las aduanas y explotan a los pobres”.

A la vuelta de Addis Abeba declara: “Hemos apoyado con firmeza la idea de que no hay que pagar la deuda externa, porque eso sería injusto. ¿De dónde viene esa deuda? De las necesidades que los otros países nos han impuesto. Nos han empujado a la fuerza a deudas cada vez mayores… ¿Hemos pedido nosotros beber coca-cola? No. Y ahora nos dicen que tenemos que pagar”. Este ejemplo algo infantil de imposición del FMI y del Banco Mundial nos lleva a una realidad cada vez más abrumadora para África. A cambio de los préstamos usureros estas entidades del capitalismo internacional formulan recetas que van dirigidas a disminuir la soberanía de las estados a través de un incremento de las exportaciones con paulatina desaparición de la economía local, a la que se niega todo tipo de ayudas y subvenciones. En el caso de los estados africanos, eminentemente agrícolas, se les fuerza a implantar cultivos ajenos a su medio que aceleran el proceso de desertificación de los terrenos, y por supuesto, ¿les suena algo de esto?, un desarrollismo basado en la construcción de carreteras, autovías y puertos para el comercio mundial y para llegar a un apetecible mercado de cientos de millones de consumidores potenciales; privatizaciones, y recortes de políticas sociales consideradas como un obstáculo para su desarrollo económico.

Es la misma cantinela desde hace décadas. El capitalismo y el imperialismo “ayudan al desarrollo”, pero es una ayuda envenenada e interesada. Las comunidades y países pobres se empobrecen cada vez más, cambian sus estilos de vida, sus costumbres y tradiciones, contaminan sus aguas, aires y tierras, y encima deben ser agradecidos pagando las deudas. Y aún más: los necesarios y tan culpables colaboradores locales del “capitalismo patrio” se dedican a evadir capitales depositando grandes sumas en bancos extranjeros, sustrayéndolos al progreso de los estados africanos. Es la otra boca de la tenaza que ahoga la soberanía de los pueblos. Sankara era más consciente que muchos políticos de izquierda actuales que solo hablan y hablan de la “Troika” e ignoran (cuando no los justifican) a los capitalistas propios. “¡No podemos acompañar el paso asesino de quien chupa la sangre de nuestros pueblos!”.

En su discurso ante el pleno de las Naciones Unidas denunció: “La vergüenza debe terminar. Un nuevo orden económico internacional puede ser alcanzado solo si somos capaces de hacer pedazos el presente orden que nos ignora. Este nuevo orden debe respetar todos los derechos de los pueblos, como el derecho a la independencia, la autodeterminación y el desarrollo. Solo se llegarán a conquistar estos derechos con y a través de la lucha de los pueblos. Nunca será el resultado de la generosidad de alguna gran potencia”.

Cuando estamos ante una situación de emergencia social y económica muy grave, como ha denunciado Alexis Tsipras en Grecia, y se está llegando a hablar en el estado español en muchas zonas y capas sociales, mencionar siquiera la posibilidad del pago de la deuda es una traición al pueblo. Lo primero, lo prioritario, debe ser centrar todos los esfuerzos por invocar el derecho a la vida, los derechos humanos, políticos y civiles, el derecho a la salud y al desarrollo colectivo.

Si el endeudamiento (con cifras astronómicas que superan ya el billón de euros y el 100% del PIB) ha sido la herramienta de financiación de nuestros capitalistas para seguir lucrándose indecentemente (en 2014 los beneficios de los cinco grandes bancos españoles aumentaron en un 27,1%, sumando más de 9.700 millones de euros), explotando, oprimiendo y reprimiendo, el “No pago de la deuda” es la herramienta que como primera medida debe convertirse en el pilar de un verdadero poder popular y soberano. Esta consigna no es “económica” y no deben opinar los expertos en economía para dictaminar la parte “legítima” o ilegítima de la deuda. Es una consigna política y revolucionaria; la única verdaderamente transformadora. Toda la deuda que ha generado y genera el sistema capitalista es ilegítima para el pueblo trabajador, porque encima ellos se han beneficiado con la misma y nosotros tenemos que pagarla.

Recordemos de forma simplista que la deuda de un estado como el nuestro se genera de dos maneras: bien porque se ha necesitado para hacer frente a grandes inversiones, o bien porque los gastos para el funcionamiento del estado (sanidad, educación, desempleo, jubilación, nóminas de funcionarios, etc.) son superiores a los ingresos. Ahora bien, esas grandes inversiones casi nunca tienen que ver con los intereses del pueblo trabajador, y sí con el favorecer con contratos muy ventajosos a grandes empresas de la construcción, del transporte o la energía (léase AVE, aeropuertos, autopistas, etc.) o a subvencionar o reflotar a empresas privadas. Sin contar con los gastos superfluos y descomunales que suponen la industria armamentista y el estado policial, las subvenciones a la iglesia católica, las ayudas públicas a las privatizaciones de la gestión de servicios, y el gigantesco fraude fiscal consentido de las grandes fortunas. ¡A todo esto le llaman algunos deuda “legítima”!

En un estado como el español, donde se ha utilizado dinero público para rescatar bancos privados de gestión mafiosa y usurera, también se ha contraído una deuda prioritaria según la reforma del artículo 135 de la Constitución (de más de 200.000 millones de euros) que, claro, hasta algunos recalcitrantes defensores del sistema capitalista la consideran “ilegítima” y piden su impago o renegociación.

El único camino para lograr la dignidad, la libertad y la verdadera soberanía no pasa por la Troika, el Banco Central Europeo, el “eurogrupo” o las sedes de los gobiernos capitalistas europeos. Pasa por el repudio de la Deuda externa y por comenzar a planificar la economía basándose en la inmensa capacidad creadora y transformadora del pueblo trabajador cuando se siente parte activa de los procesos sociales. “Esta tierra de dignidad pertenece a los hombres libres”, se podía leer al llegar en aquellos años 80 al Aeropuerto internacional de Ouagadougou, capital de Burkina Faso. Grecia, escucha a Sankara: “El mundo está dividido en dos campos antagónicos: los explotadores y los explotados. Uno de los obstáculos para el desarrollo es la deuda externa” impuesta por los explotadores del mundo.

¡No al pago de la deuda si queremos vivir como personas dignas dueñas de su futuro! El imperialismo no lo permitirá y saboteará todas las iniciativas populares. Pero los revolucionarios deben estar preparados para todo el arsenal de maniobras tergiversadoras, manipuladoras, calumniadoras y asesinas, llegado el caso. Thomas Sankara era consciente del camino emprendido, y por eso terminaba todos sus discursos con el lema del Che: “Patria o muerte, ¡Venceremos!”.

África guerra colonialismo guerra Tayo Fatunia

Por que não sou Charlie Hebdo

Eu_N_O_sou

por Rafo Saldanha

Nada justifica o massacre na redação do jornal Charlie Hebdo, mas algumas generalizações e relativizações na cabeça da sociedade são tão perigosas quanto kalashnikovs na mão de fundamentalistas.

O caso Charlie Hebdo levantou grandes discussões. Há políticos, instituições, governos, jornalistas e comentaristas de Facebook de todas as estirpes falando sobre o assunto em tribunas, periódicos e mesas de bar. Todos são unânimes em condenar a brutalidade dos ataques, porém as divergências de opinião são maiores que as concordâncias.

Enquanto muitos discursos falam sobre o perigo da amplificação do ódio contra comunidades muçulmanas na França e ao redor do mundo, não faltam aqueles que de pronto condenem a “selvageria e brutalidade” da religião islâmica e dos povos árabes, engrossando as fileiras de fundamentalistas nacionalistas que organizam marchas xenófobas contra a “islamização da europa”, a favor das intervenções militares criminosas dos estados ricos do Ocidente nos países do Oriente Médio e África e respaldando o racismo que tornou possível e aceitável a longa série de políticas coloniais e práticas exploratórias que sustentaram a economia e poder da França desde que esta se tornou um Estado-Nação.

Entretanto, não quero falar agora sobre as divergências de opinião, e sim sobre o consenso, expresso no slogan “Je suis Charlie” (Eu sou Charlie), que inundou as redes sociais e capas de jornais ao redor do planeta. O slogan é atrelado à ideia de que o que ocorreu ontem na França implica um atentado contra a liberdade de imprensa e valores democráticos ocidentais; implica dizer que toda imprensa é livre pra publicar irresponsavelmente qualquer conteúdo; implica dizer que o direito de zombar de uma religião é o mesmo que lutar pelo estado laico; e implica, principalmente, que o ataque foi simplesmente resultado do extremismo (ou da falta de senso de humor) religioso diante de uma critica “ácida e sagaz”, excetuando-se todo o contexto de marginalização e discriminação da comunidade muçulmana na França. Principalmente, implica ignorar à que se propõe e quais os efeitos dessas charges no contexto político-ideológico de um país com níveis alarmantes de racismo.

O argumento mais comum que encontrei nas redes sociais e comentários de jornais on-line é o de que o Charlie Hebdo fazia charges ofensivas sobre todas as religiões, e que portanto, se cristãos conseguem ver charges com Jesus e levar como uma piada, então muçulmanos também deveriam. Esse é um argumento raso porque coloca no mesmo patamar a situação das comunidades muçulmanas e das comunidades cristãs na Europa, ao mesmo tempo que reforça a ideia de superioridade ocidental racionalista. É o mesmo simplismo de quem diz que chamar um branco de “palmito” tem o mesmo peso de chamar um negro de “macaco”. Não é só uma piada.

A quem serve a islamofobia?

No dia anterior ao massacre de Charlie Hebdo aconteceram duas marchas na Alemanha: uma pela expulsão de árabes e muçulmanos do país e outra contra o discurso xenófobo da direita ultra-nacionalista alemã. Esse tipo de manifestações populares contra minorias étnicas fica cada dia mais comum em toda a Europa, e a França, sempre avant-garde, é um dos maiores focos de marchas e movimentos racistas, machistas e xenófobos na Europa.

Na França a “Questão Muçulmana” é uma obsessão prioritária dos grupos de direita. O jornalista Edwy Planel, autor do livro “Pelos Muçulmanos” (título dado em alusão ao artigo “Pelos Judeus”, escrito por Emile Zolá sobre o caso Dreyfus) aponta os ataques à comunidade muçulmana com sendo a principal plataforma de discurso eleitoral na França de hoje.

Nicolas Sarkozy é um exemplo claro da presença do discurso racista na política francesa. Podemos citar seu discurso na Universidade de Dakar, em julho de 2007, quando disse:

“O drama da África é que o homem africano não entrou totalmente na história. O camponês africano, que desde milhares de anos vive conforme as estações, cujo ideal de vida é estar em harmonia com a natureza, só conhece o eterno recomeço do tempo ritmado pela repetição sem fim dos mesmos gestos e das mesmas palavras. Nesse imaginário onde tudo recomeça sempre, não há lugar nem para a aventura humana, nem para a ideia de progresso. Nesse universo onde a natureza comanda tudo, o homem escapa à inquietude da história que inquieta o homem moderno. Mas o homem permanece imóvel no meio de uma ordem imutável, onde tudo parece ser escrito antes. Nunca ele se lança em direção ao futuro. Nunca não lhe vem à ideia de sair da repetição para se inventar um destino.”

Vamos lembrar que quando fala do “homem africano” (como se todos os povos de África fossem um único grupo homogêneo) Sarkozy alude especialmente à população muçulmana, uma vez que a França invadiu e colonizou a Argélia e o Marrocos, de onde vêm a maior parte dos imigrantes islâmicos da França.

Atualmente vem ganhando muito espaço ideológico o partido de extrema direita Frente Nacional, cuja principal voz é Marine LePen, famosa pelo discurso islamofóbico e pelas políticas anti-imigração. Le Pen, forte candidata para as próximas eleições presidenciais, declarou hoje, no embalo do ataque de ontem, que “a França está sendo atacada”, e aproveitou para reforçar sua proposta de instaurar a pena de morte no país.

O professor Reginaldo Nasser aponta, em artigo publicado ontem, pra o perigo do uso do caso Charlie para fortalecer as políticas ultra-nacionalistas francesas:

“Há de fato uma situação conturbada na França e que vai piorar a partir de agora, os preconceitos com os imigrantes podem aumentar e reforçar um sentimento nacionalista. Le Pen é a representante de um pensamento xenófobo no país. Mas temos que esperar ainda pra ver quais serão dos desdobramentos quando se descobrir os culpados.”

Portanto, a mobilização massiva criada em torno do slogan “Je suis Charlie”, se for ausente de uma crítica séria sobre a situação dos muçulmanos na Europa e as razões da islamofobia na França, tende a ser apenas combustível para a xenofobia e os partidos ultraconservadores.

A quem serve a liberdade de expressão?

Aqueles que ostentam orgulhosos o slogan “Eu sou Charlie” se dizem advogar pela liberdade de expressão, porém não questionam o que significa essa liberdade de expressão nem tampouco quem tem direito a essa liberdade. Ninguém se preocupa com a censura à liberdade de expressão religiosa islâmica na França.

Em 1989 o jornal “Le Nouvel Observateur” publicou uma capa contra o uso do hijab, o véu muçulmano, nas escolas. Isso levou a uma discussão que culminou na lei de 2004 proibindo que meninas islâmicas usem lenços nas aulas e desde 2011 há uma circular do Ministério da Educação recomendando que se impeça a presença de mães usando hijabs na área em torno dos colégios. Nunca houve proibição do uso de crucifixos ou camisas com slogans cristãos. A esquerda francesa (e a maior parte da esquerda ocidental) se mostrou favorável a esta lei ou, na melhor das hipóteses, silenciou sobre ela, sob o pretexto da defesa do Estado Laico. Esquecem-se que o laicismo serve para preservar o direito à liberdade de exercício de pensamento religioso ou à liberdade de não exercer nenhuma crença religiosa. E esquecem-se de que o islã não é apenas uma crença religiosa, mas também um referencial de identidade de toda uma comunidade historicamente oprimida, remetendo à questões religiosas, culturais, étnicas e políticas.

Proibir a expressão de sua religião é censura. Proibir a expressão de sua identidade cultural é eugenia. Imaginem, por exemplo, uma lei brasileira proibindo o uso de turbantes e símbolos da Umbanda e Candomblé em áreas públicas. Seria uma conquista do estado laico ou (mais) um ataque às crenças afro-brasileiras?

Na esteira das liberdades de expressão negadas pelo governo francês intrinsecamente conectadas ao Islã está a abominação legislativa sancionada no ano passado, quando a França tornou-se o primeiro país do mundo à proibir manifestações de apoio à Palestina, durante os bombardeios israelenses à Faixa de Gaza, que assassinaram 1.951 pessoas e feriram 10.193 civis. Qualquer pessoa que participasse de um protesto contra os crimes de guerra de Israel, práticas de Terrorismo de Estado respaldadas ideologicamente por políticos e formadores de opinião entre a população israelense através de fundamentalismo nacionalista e argumentos de fundamentalismo religioso judaico e islamofobia, seria preso por um ano ou pagaria multa de 15 mil euros. Se o manifestante cobrisse o rosto durante o protesto, a pena subia pra três anos de detenção.

Cabe ressaltar aqui que não sei qual foi o posicionamento do jornal Charlie Hebdo sobre esse caso em particular, mas certamente a comunidade internacional não se manifestou tão passionalmente sobre o direito dos franceses à liberdade de expressar apoio aos palestinos.

Então, cabe a pergunta:

A quem faz rir o humor de Charlie Hebdo?

Não existe piada sem um alvo, e o senso de humor tem poder político por natureza. Piadas podem ser um meio de contestação ou de sedimentação do senso comum, do status quo dominante. Quando um humorista faz uma piada racista, está endossando o racismo de quem ri, criando no riso um lugar seguro pra que os estereótipos racistas cresçam, legitimando ignorância e raiva disfarçados de senso de humor. As pessoas formam suas concepções de mundo, de certo e errado, de verdade e justiça, muito mais através de piadas e slogans simplistas do que de resoluções da ONU e tratados de sociologia.

Me lembro que, quando era criança, meu pai comprava livros de piadas em bancas de jornal e passava o dia atormentando minha mãe com piadas machistas sobre loiras burras e mulheres caricaturizadas da pior forma possível. Eram sessões ininterruptas de ofensas, mas ela as ouvia com um sorriso amarelo, uma vez que “era só piada”. Da mesma forma, ele contava as piadas mais ofensivas possíveis sobre negros, sempre respaldado pelo fato de que “não era o que ele pensava”, e sim “só o que estava escrito nos livros de piada”. Foram anos desse tipo de piada “inocente”, até o dia em que, sem tom de piada ou riso suave, ele me proibiu de namorar mulheres negras.

É muito comum que se veja, no Brasil, “humoristas” como Danilo Gentili e Rafinha Bastos, vindos de uma mesma escola de racismo, machismo e homofobia que geraram o riso bobo de Costinha e Renato Aragão, defenderem seu direito de se promover discurso de ódio como se isso fosse “liberdade de expressão”. E, mais triste ainda, é muito comum ver a população brasileira defendendo essa “liberdade” de humilhar, ofender e sedimentar preconceitos contra minorias, sob o rótulo falsamente liberal (e bastante estúpido) de “politicamente incorreto”. Muitas vezes eles dizem que estão fazendo humor político, “expondo o racismo” ao fazer piadas racistas. Esse é um argumento preguiçoso e altamente hipócrita pra manter seu direito de ser um racista alegre e ainda posar de Voltaire do facebook.

O humor das charges do jornal Charlie Hebdo estão na mesma esteira de qualquer senso de humor racista. Os defensores do “Je suis Charlie” não cansam de dizer que a revista é o Pasquim Francês. Dizem que as caricaturas são ácidas e corajosas, atacando todas as religiões e expondo a homofobia e o fundamentalismo do islã. Porém, o que as caricaturas de Mohammad fazem é respaldar o ódio e a ignorância sobre o islã, as comunidades muçulmanas francesas e os povos árabes.

Na caricatura em que o profeta Mohammad aparece beijando um cartunista branco não há contestação nem levantamento de discussão. Não é um canal de diálogo com as comunidades muçulmanas para contestar as posturas homofóbicas da religião e de suas muitas multi-culturais comunidades ao redor do mundo. É apenas um desenho de um homem branco europeu beijando o símbolo máximo de uma religião pertencente à outro povo. Não é assim que se levanta um debate, não é assim que se dialoga e não é assim que se contesta. Tudo o que a caricatura faz é zombar do Islã (cuja crença considera ofensivo representar graficamente seu profeta), cortar os possíveis canais de discussão com a comunidade que criticam e aumentar os preconceitos dos franceses islamofóbicos, que assim se sentem superiores aos seus vizinhos islâmicos. Não é um discurso que contesta a homofobia das comunidades islâmicas, e sim uma agressão que contesta a legitimidade de uma comunidade marginalizada e que não dá voz essa comunidade. Esse tipo de agressão só torna mais difícil que a sociedade em geral ouça à muçulmanos que buscam combater o discurso conservador dentro da sua religião à despeito de professarem sua fé.

Nos dias depois da publicação dessa edição com Maomé na capa, a redação do jornal foi incendiada. Na edição seguinte, o jornal meteu na capa o profeta Maomé a beijar um jornalista do Charlie Hebdo com a frase "O amor é mais forte que o ódio"

Nos dias depois da publicação dessa edição com Maomé na capa, a redação do jornal foi incendiada. Na edição seguinte, o jornal meteu na capa o profeta Maomé a beijar um jornalista do Charlie Hebdo com a frase “O amor é mais forte que o ódio”

Em outra caricatura, um muçulmano segura um Corão enquanto balas atravessam o livro e o seu corpo. A legenda diz “O Corão é uma merda”. Isso não levanta debate nenhum, apenas diz “sua religião é uma merda”, o que implica dizer, no caso, “sua sociedade muçulmana, sua história muçulmana, seus parentes e crenças muçulmanas, são uma merda”.

o corão é uma merda
As caricaturas da Charlie Hebdo retratam muçulmanos como sendo terroristas, estúpidos e perigosos. As pessoas se acostumam a pensar nessas imagens quando pensam em muçulmanos, e isso gera medo, ódio, deboche e xenofobia. Eu, enquanto estudante de língua árabe, perdi a conta de quantas vezes ouvi tanto piadas imbecis quanto preocupações sérias de meus amigos que pensavam que eu vivia uma terra de selvagens e fundamentalistas perigosos.

Esse tipo de humor raso e infantil não é razão para que se assassinem seus perpretadores. Eu não defenderia que militantes feministas armadas invadissem o Comedians e assassinassem Rafinha Bastos. Ainda assim, elas tem todo o direito de se sentir ultrajadas, agredidas e ofendidas quando ele usa seu poder de discurso para convencer sua platéia de que mulheres feias devem ser estupradas e ficar agradecidas pela “caridade”. Mais importante, é preciso ter em mente que, sendo elas o grupo diretamente atingido pelas piadas infelizes dele, é a elas que a sociedade deve ouvir. Não me cabe o direito de julgar se uma mulher pode ou não se sentir ofendida com uma piada machista, e não me cabe dizer se um muçulmano deve se sentir ultrajado por uma piada islamofóbica, porque existe todo um contexto social por trás dessas piadas que eu não compreendo e do qual eu não sou a vítima.

Acreditar que as reações de muçulmanos às caricaturas é simples extremismo é dizer que “é só uma piada”. Não é. A reação tem a ver com todo o contexto de discriminação social e econômica, ás humilhações diárias que essa população sofre nos países europeus, à invisibilidade de sua identidade, ao histórico colonial e também com as atuais politicas intervencionistas dos países ocidentais no Oriente Médio e África, que se negam a ouvir as vozes árabes e africanas enquanto financiam grupos extremistas e assassinam populações civis com drones e “democracias”.

Um relatório do Observatório Europeu do racismo e Xenofobia aponta que, na França, a chance de alguém de origem árabe/muçulmana conseguir um emprego é cinco vezes menos do que um caucasiano com as mesmas qualificações, possuem menos acesso á educação formal, vivem nas áreas mais sucateadas das cidades e estão sujeitos à todo tipo de descriminação e violência física. O relatório aponta o sentimento de desespero e exclusão social do jovem muçulmano que vê sua possibilidade de progressão social dificultada por racismo e xenofobia.

O massacre que ocorreu ontem foi um crime horrível de terror e silenciamento, cometido por alguém que não sabemos ainda quem é (e nada impede que seja uma operação de false flag) nem com qual intenção. Um crime horrível e abominável, como foram horríveis e abomináveis os crimes de terror e silenciamento promovidos pela Mossad quando assassinou o cartunista Naji Al-Ali, ou quando Bashar Al-Assad mandou quebrar as mãos do cartunista Ali Ferzat, ou todos os dias quando a polícia militar de Geraldo Alckmin aterroriza e assassina os jovens que imprimem sua critica e revolta com latas de spray nas paredes da minha cidade. Todos são crimes horríveis de silenciamento, e todos devem ser condenados, mas cada um tem suas particularidades, razões e contextos próprios e únicos, e não podemos cair no erro de diluir nossa crítica no simplismo maniqueísta, ou corremos o risco de que a voz que queremos dar à democracia seja um megafone para os absurdos da teoria de “choque de civilizações” de Huntington.

Por tudo isso, eu Não sou Charlie .